Desde que comenzó su campaña para presidente, Donald Trump ha denigrado y estigmatizado a la comunidad latina: Le dio la espalda a los Dreamers y abrazó a un sheriff que era conocido por perseguir a la comunidad hispana.

Como presidente, ha trabajado para desmantelar sistémicamente las protecciones laborales y socavar las escuelas públicas y abandonó e insultó a los puertorriqueños cuyas vidas fueron devastadas por el huracán María.

Desde el desastre de la respuesta al coronavirus hasta socavar el sistema de cuidado de salud de nuestra nación, Trump no sólo ha perjudicado desproporcionadamente a los latinos; ha hecho todo lo posible por presentarlos abiertamente como anti-estadounidenses.

El manejo negligente del coronavirus por parte de Trump ha impactado en una manera particularmente severa a los negocios latinos y hasta junio, uno de cada diez negocios latinos permanecía cerrado como resultado de la crisis actual.

Los latinos han sufrido desproporcionadamente el mal manejo de Trump y casi dos tercios de los hogares latinos han perdido ingresos laborales desde marzo, y el desempleo entre los latinos es del 12.9%.

Los latinos quedaron desproporcionadamente excluidos de la ley de impuestos de Trump y en realidad, muchos se enfrentarán a impuestos más altos en el futuro.

Aproximadamente 10 millones de latinos reciben ayuda al mes y casi 2.5 millones de latinos salieron de la pobreza solo en 2015 como resultado del Programa Suplementario de Asistencia Nutricional (SNAP, por sus siglas en inglés), pero los presupuestos de Trump han tratado consistentemente de recortar los fondos para el programa.

Toda la economía de los Estados Unidos, y en particular la comunidad latina, enfrenta una posible catástrofe como como resultado de los esfuerzos de Trump para rescindir la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, por sus siglas en inglés) y eliminar las protecciones para los beneficiarios del Estatus de Protección Temporal (TPS).

El apoyo de Trump a la demanda para revocar la Ley de Cuidado de Salud a Bajo Precio (ACA, por sus siglas en inglés) de Obama-Biden pone a millones de personas en riesgo de perder su seguro de salud y pone en peligro las protecciones para más de 100 millones de personas a las que anteriormente se les podría haber negado la cobertura debido a condiciones preexistentes como asma, cáncer y diabetes.

Los latinos, que lograron más ganancias en la cobertura que cualquier otro grupo étnico como resultado de la ACA, están particularmente en riesgo y si se promulgaran los recortes propuestos por Trump a Medicaid, muchos de los aproximadamente 32% de los latinos menores de 65 años cubiertos por Medicaid se verían perjudicados.

El presidente Trump ha demonizado y ha puesto en peligro a las familias latinas adoptando implacablemente una agenda política nativista y fomentando el odio y a lo largo de sus más de tres años en el cargo, el presidente Trump ha avivado las llamas de la supremacía blanca en esta nación, incluso diciendo que los inmigrantes indocumentados “invaden” e “infestan” a nuestro país.

Los crímenes de odio contra los latinos aumentaron en más de 40 por ciento de 2016 a 2018, y 2019 estuvo marcado por un horrible tiroteo masivo contra los latinos en El Paso, Texas.

En lugar de proteger a los latinos, Trump separó a miles de niños inmigrantes de sus familias y desvió miles de millones de dólares de dinero de los contribuyentes para proyectos de construcción del Pentágono y fondos de recuperación de Puerto Rico para construir un muro a lo largo de la frontera entre los Estados Unidos y México.

Además, Trump ha amenazado con descarrilar importantes programas y servicios gubernamentales de los que dependen los contribuyentes si el Congreso se niega a otorgar fondos para su muro.

La otra cara de la moneda

Por su parte, Joe Biden cree que la comunidad latina es una parte central de la historia estadounidense y sus contribuciones son evidentes en cada aspecto de la sociedad. Actualmente, los latinos están en primera línea cuidando y alimentando a sus conciudadanos, incluyendo aproximadamente a 200,000 beneficiarios de DACA que están laborando como trabajadores esenciales mientras Trump trabaja para rescindir DACA.

Como presidente, Joe no sólo reconstruirá nuestra economía tras esta recesión económica agravada por el fracaso de Trump para controlar el virus, sino que construirá nuestra economía para los trabajadores y las familias latinas y pondrá fin a los constantes ataques de Trump contra los latinos y los inmigrantes.

También hará inversiones de gran alcance para poner fin a las disparidades de salud por raza.

La pandemia ha puesto de relieve las disparidades generalizadas e históricas en todo nuestro sistema de cuidado de salud; ha surgido un patrón claro que indica que las comunidades latinas están sufriendo daños desproporcionados por la pandemia.

También ayudará inmediatamente a los latinos a obtener acceso a la cobertura de salud durante la crisis y protegerá y ampliará Obamacare para garantizar el acceso a cuidado de salud asequible y de alta calidad más allá de la crisis. Ofrecerá a los latinos una nueva opción de seguro de salud, una opción pública, y duplicará las inversiones en los centros de salud comunitarios, e invertirá en ayudar a las personas a mantenerse saludables, incluyendo asegurar que las comunidades latinas tengan aire limpio para respirar y agua para tomar, y alimentos saludables para comer.

Biden tiene un plan para plan para reconstruir mejor, creando millones de empleos con buenos sueldos, aumentando el salario mínimo a $15 la hora y eliminando el salario mínimo con propinas, y ayudando a los negocios propiedad de los latinos y a otros pequeños negocios a superar la pandemia y regresar con más fuerza.

Además, impulsará más de $150 mil millones en capital nuevo y oportunidades en áreas económicamente desfavorecidas, especialmente para los pequeños negocios latinos y otros pequeños negocios que han sido excluidos estructuralmente durante demasiado tiempo.

Ampliará el acceso a la educación y hará frente a la desigualdad racial en nuestro sistema educativo. Más de una cuarta parte de los estudiantes de escuelas públicas de K-12 son latinos. Nuestro éxito colectivo depende de invertir en un sistema educativo que apoya a los estudiantes latinos, proveerá preescolar universal de alta calidad para los niños de tres y cuatro años, eliminará la brecha de fondos entre los distritos mayoritariamente blancos y los no blancos, y aumentará la diversidad entre los maestros.

Invertirá más de $70 mil millones en instituciones de educación superior que sirven a los hispanos, otras instituciones que sirven a las minorías y universidades históricamente negras, que no reciben los recursos suficientes. Se asegurará de que los latinos puedan asistir a los colegios comunitarios sin deudas, hará que la matrícula en los colegios y universidades públicas sea libre de costo para todas las familias que ganan menos de $125,000 (88% de las familias latinas), y duplicará las becas Pell.

Y Joe se asegurará de que los Dreamers sean elegibles para sus planes de matrícula gratis y otra ayuda financiera si cumplen con otros requisitos para esa ayuda.

Asegurará nuestros valores como una nación de inmigrantes. Joe detendrá la separación de los niños de sus padres y reunirá a sus familias. Revertirá las políticas de asilo perjudiciales de Trump y garantizará que aquellos que buscan refugio en los Estados Unidos sean tratados con dignidad y obtengan la audiencia justa que legalmente tienen derecho a recibir. Joe dará prioridad a la reforma migratoria legislativa para finalmente dar a unos 11 millones de inmigrantes indocumentados una hoja de ruta a la ciudadanía, incluyendo a los Dreamers y sus familias. Revisará todas las decisiones de estatus de protección temporal (TPS, por sus siglas en inglés) tomadas por la Administración Trump. Y extenderá el TPS a los venezolanos que huyen del régimen de Maduro.