Cada uno de los dos cargos con los que Bannon fue acusado el viernes es punible con hasta un año de prisión.

El Departamento de Justicia ha acusado a Steve Bannon, ex asesor principal del expresidente Donald Trump, de dos cargos de desacato al Congreso por negarse a proporcionar documentos y testimonios a los investigadores que investigaban el ataque del 6 de enero al Capitolio.

La Cámara remitió a Bannon al Departamento de Justicia para su enjuiciamiento el mes pasado después de que se negó a cooperar con una citación del Congreso. La medida es una gran victoria para el comité selecto del 6 de enero, que ha visto la obstinación de Bannon como un obstáculo en su investigación, alentando a otros testigos potenciales a resistirse a los investigadores.

El fiscal general Merrick Garland promocionó la medida en un comunicado de prensa del departamento.

“Desde mi primer día en el cargo, les prometí a los empleados del Departamento de Justicia que juntos demostraríamos al pueblo estadounidense de palabra y hecho que el departamento se adhiere al estado de derecho, sigue los hechos y la ley y busca la igualdad de justicia bajo la ley. Los cargos de hoy reflejan el firme compromiso del departamento con estos principios” él dijo.

La acusación representa un trabajo sorprendentemente rápido por parte del Departamento de Justicia, personas familiarizadas con el proceso de manejo de las remisiones del Congreso señalaron que con frecuencia los abogados del Departamento de Justicia tardan meses en tomar decisiones de enjuiciamiento.

Algunos miembros demócratas del Congreso se habían vuelto pacientes con el Departamento de Justicia y la obstrucción de los testigos, pero Garland había evadido en gran medida las preguntas de los legisladores sobre el cumplimiento de las citaciones, insistiendo en la independencia del departamento.

Cada uno de los dos cargos con los que Bannon fue acusado el viernes es punible con hasta un año de prisión, con una sentencia mínima de un mes de cárcel; un cargo cubre la negativa de Bannon a testificar, mientras que el otro se aplica a su negativa a presentar documentos en respuesta a la citación del comité.

Se espera que Bannon comparezca por primera vez en la corte por los cargos la próxima semana, pero los detalles no estuvieron disponibles de inmediato. Su caso fue asignado al juez Carl Nichols, designado por Trump.

La presentación de cargos penales por desafiar al comité también envía una señal importante a otros testigos que están indecisos acerca de testificar, entre ellos el exjefe de gabinete de la Casa Blanca, Mark Meadows, que se negó a comparecer el viernes para una declaración, a pesar de haber sido citado.

La medida del departamento es una señal de que él y otros podrían enfrentar de manera realista un enjuiciamiento penal por no cooperar en la investigación.

“Señor. Las acciones de Meadows hoy, optar por desafiar la ley, obligarán al Comité Selecto a considerar la posibilidad de entablar un procedimiento por desacato u otro procedimiento para hacer cumplir la citación”, dijeron el presidente Bennie Thompson y la vicepresidenta Liz Cheney.