Algunos niños y adolescentes toman como juego hacer ciertas “travesuras” como arrojar piedras al freeway, robar algo de la tienda y salir corriendo e incluso, pelear a golpes en la escuela o con alguien de su familia.

Pero de ninguna manera son juegos, y esas “travesuras” podrían costarles demasiado caras, incluso hasta pisar la cárcel y enfrentar las consecuencias a lo largo de su vida si quedan en su record, específicamente para la escuela y el trabajo.

Así lo advirtió Elena Negrete, Administradora de Casos (Cases Administrator) en la Unidad de Desvío de la Libertad Condicional, de la Corte Superior del Condado Maricopa (Diversion Unit at Juvenile Probation), al señalar que lamentablemente eso siempre ha ocurrido y se sigue dando, de casos de muchachas y muchachos menores de edad, a quienes en ocasiones por quedar bien con sus amigos de les hace fácil hacer eso si medir las consecuencias de sus actos.

“Deben saber que eso puede afectarles en el futuro, hasta para entrar a la universidad o encontrar un trabajo”, afirmó la funcionaria en entrevista con PRENSA ARIZONA.

Por lo que aconsejó a los padres de familia a hablar constantemente con sus hijos sobre estos asuntos, inculcarles el respeto a los demás y el apego a todo tipo de leyes.

Negrete destacó que a la Unidad de Desvío de la Corte Condicional del Condado Maricopa, para el que ha trabajado más de 20 años primero como oficial de detención, luego como oficial de probación y ahora como administradora de casos, cuenta con programas para ayudar a los muchachos a reinsertarse en la sociedad, a corregir sus errores y a descubrir y a desarrollar sus talentos.

Se refirió específicamente a dos clases en las que pueden participar niños de entre 8 y 18 años que desafortunadamente cometieron algún delito menor como los anteriormente mencionados y tuvieron algún reporte de la Policía, por lo que fueron llamados a la Corte Juvenil.

Una clase se llama Life Skills (Habilidades para la Vida), en las que se les enseña a descubrir y desarrollar sus talentos y habilidades y también se les prepara para que enfrenten diferentes situaciones a lo largo de su vida, como problemas de dinero, problema en el trabajo, etcétera.

La otra clase, abundó la entrevistada, se llama Internal Strength (Fortaleza Interior), mediante la cual los muchachos y muchachas aprenden a controlar sus emociones y sentimientos, a controlarlos y canalizarlos.

“La pandemia nos ha afectado a todos, pero más a los niños y adolescentes aumentando en ellos la ansiedad, la depresión y el estrés”, afirmó, al comentar que estas clases han ayudado mucho a los participantes.

Comentó que en los últimos 5 años 88 por ciento de ellos no han vuelto a reincidir en ningún delito, por lo cual el programa y sus clases pueden considerarse exitosos.

Elena Negrete indicó que a causa de la pandemia las clases presenciales se suspendieron, pero a partir de abril pasado ofrecen las clases de aprendizaje a distancia, enfocadas en ayudarlos a lidiar con sentimientos de estrés y ansiedad.

Dijo que el departamento de Libertad Condicional Juvenil tenía la necesidad de responsabilizar a los jóvenes e involucrarlos en oportunidades de crecimiento y éxito.

Según la directora de la Unidad de Desvío, Charlise Córdova, la pandemia en curso ha elevado los problemas actuales de ansiedad, estrés y otras preocupaciones de bienestar para muchos jóvenes, incluidos los remitidos al Tribunal de Menores.

La creación de una clase virtual permitió al departamento abordar estos problemas de manera conveniente mientras se mantenía a todos a salvo durante una contingencia sanitaria.

“Los temas cubiertos en nuestras clases de Herramientas para la Vida y Fortaleza Interna fueron elegidas para ayudar a los jóvenes a aumentar sus habilidades de inteligencia emocional al brindarles información y educación, así como oportunidades para practicar las habilidades discutidas”, dijo por su parte la Oficial de Libertad Condicional Juvenil, Jill López.

Agregó: “Nuestras clases brindan una introducción a estas habilidades esenciales para la vida. La clase virtual de Habilidades para la Vida se concentra en comprender el estrés, la ansiedad, las trampas del pensamiento y la ira, al mismo tiempo que brinda habilidades para afrontar la situación. La clase de Fortaleza Interna se enfoca en las emociones, los sentimientos y el enojo mientras brinda habilidades de afrontamiento.

Por último, Elena Negrete subrayó en referencia a los muchachas y muchachos menores de edad que están en problemas por alguna mala decisión: “Merecen una segunda oportunidad, hay que apoyarlos, escucharlos, entenderlos, no hay que juzgarlos; especialmente su familia debe ayudarlos a salir de eso”.