Además de que se celebra un aniversario más de la inauguración de la sede de la Unesco o el Día Mundial del Sandwich. También se conmemora el 64 aniversario de la llegada de la perrita Laika al espacio, tras haber sido puesto en órbita el Sputnik 2, por parte de la Unión Soviética.

Fue un día como hoy, pero de 1957 cuando este animal dejó huella en la historia de la astronomía mundial por ser el primer ser vivo en llegar al espacio.

Conoce aquí la historia de este perro y cómo fue que arribó al universo, con ayuda de científicos rusos.

Laika, la perra que alcanzó el espacio hace 64 años


Todo estaba listo para enviar a un tripulante al espacio a bordo de la nave Spuntik 2, una cápsula de cuatro metros de alto con una base de dos metros de diámetro que tenía varios compartimientos en los cuales había un sistema de telemetría, otro de control de regeneración y temperatura, y uno más para alojar transmisiones de radio.

Y fue en esa nave donde Laika, aquella simpática perra, sujeta a un arnés y con electrodos que monitoreaban sus señales vitales, quien saltó no solo al espacio sino también a la fama tras ser el primer ser vivo en estar en órbita.

Pero ¿cómo fue que precisamente esa perrita fue la elegida para salir de la Tierra en una nave rusa? Pues bien, Laika fue hallada en las calles de Moscú, animal que tras ser vista por un grupo de científicos rusos fue llevado para ir cumplir la misión de ir al espacio.

La razón por la cual la comunidad científica optó por elegir a un perro callejero fue porque, a diferencia de los perros caseros, éstos soportan mucho más las temperaturas bajas o frío, además del hambre durante varios días.

Ya en el espacio, científicos rusos tomaron datos del primer informe telemétrico de Laika, el cual indicó que pese a estar algo agitada, sus ganas de comer se mantenían intactas, por lo que seguía comiendo con normalidad.

Según fuentes de información rusas, dado que no había manera de que esta perrita regresara a la Tierra con vida, los científicos encargados de la misión decidieron sacrificarla, luego de diez días de su salida del planeta. No obstante, en octubre de 2002 se reveló que este animal había fallecido horas después de haber sido puesta en órbita, esto debido al estrés y sobrecalentamiento que presentó.

Si bien la muerte de Laika fue un suceso lamentable y triste, con su lanzamiento al espacio, la comunidad científica pudo tener los primeros datos sobre el comportamiento y dinámica de un ser vivo en el espacio, hallazgos que seguramente fueron considerados por siguientes misiones espaciales, como la realizada el 16 de julio de 1969, fecha en que la nave estadounidense Apolo salió hacia el espacio con los astronautas Neil Armstrong, Edwin Aldrin y Michael Collins adentro.