Jorge Mendoza Yescas, Cónsul General de México

Las fiestas y tradiciones latinoamericanas son reconocidas por sus vibrantes colores, su arte y música, sabores y olores. Pintorescas y místicas como son, nos envuelven en alegría y celebración.

La época decembrina es una época especial en la que experimentamos lo anterior. Entre familia y amigos, se busca tener un tiempo de reflexión al concluir el año con entusiasmo y empezar otro con nuevos bríos.

Al concluir las posadas navideñas, específicamente, se abre el espacio para la celebración del día de los Reyes Magos y degustar la tan famosa rosca de reyes, entre colegas, familiares y amigos. Esta rosca, si bien representa un momento especial para los creyentes del cristianismo, ya que se celebra la Epifanía, el momento en que los tres reyes magos encuentran al niño Dios, se ha convertido en una conmemoración de carácter general en México, y que cada vez cobra mayor auge en Estados Unidos.

La tradición de la rosca se originó en los países europeos de España y Francia, y fue traída a México en la época del virreinato, tras la conquista. Para los cristianos, los tres reyes magos son símbolo de devoción y veneración. Conocidos como Melchor, Gaspar y Baltazar, los tres reyes del oriente, recorrieron largas distancias siguiendo una estrella que los guiaba para ir a adorar al niño Jesús, el rey de reyes y salvador de los cristianos.

Tras su llegada, le ofrecen al niño regalos: oro, incienso y mirra. Es a partir de estos obsequios que en México se acostumbra regalar juguetes a los niños. La rosca de reyes consiste en un pan dulce de forma redonda que para muchas personas y creyentes simboliza una corona. Esta rosca de pan es adornada con frutos secos, representando las joyas incrustadas en las coronas de los reyes, que a su vez son símbolos de paz, amor y felicidad.

En la antigüedad, las roscas tenían escondido un haba, la cual representaba al niño Jesús quien fue escondido por sus padres, Jose y Maria, para salvarlo del rey Herodes. La haba, con los años, fue cambiada por un muñequito o figura de un bebé. En la actualidad las roscas tienen escondido dentro más de un muñeco; algunas incluso, tienen escondidos a todos los personajes principales del nacimiento.

Esta tradición se celebra al comer la rosca en familia y con amigos, acompañándola de un buen chocolate caliente. En México, se acostumbra partir la rosca de reyes el día 6 de enero. Tradicionalmente, la persona que encuentra al niño, se convierte en su padrino o madrina y celebran el Día de la Candelaria, el 2 de febrero, con tamales y atole.

México es un país lleno de bellas tradiciones. Es importante seguir celebrándolas en familia y con colegas y amigos, y compartirlas con las nuevas generaciones. ¡Feliz día de Reyes!