Desde temprano llega a los establos del hipódromo Turf Paradaise, al noroeste de Phoenix Adrian Escobedo, un jinete promesa del futuro o como el mismo se llama “aprendiz”.

“Empecé aquí limpiando establos, cuidando caballos…y poco a poco me fueron dando la oportunidad”, contó Escobedo a Univision Arizona.

La oportunidad de ser jinete se la dio el señor Dayson Lavanway entrenador de caballos con quien se ha entendido muy bien.

“Tenemos muy buen equipo, trabajamos muy bien juntos. El hace las cosas como debe ser, yo le digo él lo hace correcto, el muchacho tiene mucho talento”, dijo Lavanway.

“Hay que jugar un juego aquí se pierde o se gana”, canta Escobedo.

Su primer amor fue la música, también trabajó en la construcción pero nada de esto lo llenaba hasta que descubrió su verdadera pasión, la equitación.

Empezó a galopar luego de que sus amigos le insistieron y le dieron ánimos para que se convirtiera en un jinete.

“La gente era la que siempre me decía, oye tu deberías ser jockey porque yo soy músico y cuando estaba en las andadas lo escuchaba seguido y me caiga gordo (que me lo dijeran), me ponía hasta de malas”, contó.

El amor por los caballos lo convenció de tomar ese nuevo rol en su vida.

En muy poco tiempo Escobedo se está dando a conocer, ha ganado dos carreras incluyendo una muy importante en Tucson.