Rusty Bowers líder de los representantes republicanos de Arizona.

El expresidente Donald Trump presionó directamenta a los funcionarios estatales en Arizona, Georgia y otros lugares para anular los resultados de las elecciones de 2020 en sus estados, según la evidencia que el comité de la Cámara de Representantes  que investiga el ataque al Capitolio.

El líder de los representantes republicanos de Arizona, Rusty Bowers, testificó esta semana durante una audiencia del comité de la Cámara de Representantes el 6 de enero que el equipo del expresidente Donald Trump admitió que no tenía evidencia de fraude electoral.

“No quiero ser un ganador haciendo trampa. No jugaré con las leyes a las que juré lealtad”, dijo Bowers.

Bowers dijo que Trump, Rudy Giuliani y otros lo contactaron varias veces en el período previo al ataque al Capitolio de Estados Unidos el 6 de enero, instándolo a tomar medidas para mantener a Trump como presidente.

Señaló una reunión en la que Giuliani le dijo: “Tenemos muchas teorías, pero no tenemos la evidencia”.

El republicano de Mesa dijo durante la audiencia que “no quería ser usado como peón” en el esquema.

“Me está pidiendo que haga algo que va en contra de mi juramento cuando juré respetar la Constitución y también juré respetar la Constitución y las leyes de Arizona. Nunca haría nada de tal magnitud sin una consulta profunda con abogados calificados”, dijo Bowers.

El líder republicano detalló reuniones y llamadas con varios aliados de Trump como el congresista Andy Biggs, quien le pidió el 6 de enero que apoyara la descertificación de los resultados de las elecciones.

El legislador dijo que antes de la llamada de Biggs, le había dicho a Trump en múltiples ocasiones que no haría nada ilegal para ayudarle; de hecho el expresidente emitió un comunicado en el que alega que Bowers le dijo que las elecciones estaban amañadas y que él ganó en Arizona.

Bowers negó las acusaciones recordó que fue uno de los cinco ganadores en mayo que recibió el premio John F. Kennedy Profile in Courage Award, otorgado por hacer frente a la presión republicana para anular la victoria de Joe Biden en Arizona.

El panel también reprodujo clips de la llamada telefónica bien documentada del 2 de enero de 2021 entre Trump y Raffensperger cuando Trump le pidió al secretario de estado de Georgia que “encontrara” casi 12,000 boletas para revertir su pérdida en el estado.

En la llamada, Trump le pidió a Raffensperger que cambiara el total de votos y lo llamara un “recálculo”.

“Los números eran los números. Y no pudimos volver a calcular porque nos aseguramos de haber verificado cada acusación”, dijo Raffensperger.

Sterling imploró públicamente a Trump que aceptara los resultados de las elecciones en ese momento, diciendo que su presión continua conduciría a la violencia.

Las acusaciones falsas inspiraron a los partidarios de Trump a la intimidación y la violencia que culminaron en el ataque del 6 de enero, dijo Liz Cheney, quien preside el Comité investigador.