Por demás complicada la situación de Brittney Griner, tras su detención en Rusia.

Con grilletes y aspecto cauteloso, la estrella de la WNBA Brittney Griner recibió la orden de ser juzgada el viernes por un tribunal cerca de Moscú por cargos de posesión de cannabis, unos cuatro meses y medio después de su arresto en un aeropuerto cuando regresaba a jugar para un equipo ruso.

La centro Phoenix Mercury y dos veces medallista de oro olímpica de Estados Unidos, también recibió la orden de permanecer bajo custodia mientras dure su juicio penal. Griner podría enfrentar 10 años de prisión si es declarada culpable de cargos de transporte de drogas a gran escala; menos del 1% de los acusados ​​en casos penales rusos son absueltos y, a diferencia de los Estados Unidos, las absoluciones pueden anularse.

En la audiencia preliminar a puertas cerradas del lunes en el tribunal del suburbio moscovita de Khimki, la detención de Griner se extendió por otros seis meses; las fotografías obtenidas por The Associated Press mostraban a la mujer de 31 años esposada y mirando al frente, a diferencia de una comparecencia anterior ante el tribunal en la que mantuvo la cabeza gacha y cubierta.

Su detención y juicio llegan en un momento extraordinariamente bajo en las relaciones Moscú-Washington; fue arrestada en el Aeropuerto Internacional Sheremetyevo menos de una semana antes de que Rusia enviara tropas a Ucrania, lo que agravó las tensiones que ya eran altas con las amplias sanciones de Estados Unidos y la denuncia de Rusia de los suministros de armas estadounidenses a Ucrania.

En mayo, cuando el Departamento de Estado la reclasificó como detenida injustamente y transfirió la supervisión de su caso a su enviado presidencial especial para asuntos de rehenes.

La esposa, Cherelle, pidió su liberación, llamándola “peón político”.

Sus partidarios han alentado un intercambio de prisioneros como el de abril que trajo a casa al veterano de la Marina Trevor Reed a cambio de un piloto ruso condenado por conspiración de narcotráfico.

Medios de comunicación rusos han especulado que podría ser canjeada por el traficante de armas ruso Viktor Bout, apodado “El mercader de la muerte”, quien cumple una sentencia de 25 años por conspiración para matar a ciudadanos estadounidenses y brindar ayuda a una organización terrorista. .

Rusia ha hecho campaña por la liberación de Bout durante años, pero la discrepancia entre el caso de Griner (supuestamente se la encontró en posesión de cartuchos de vape que contenían aceite de cannabis) y los tratos globales de Bout en armas mortales podría hacer que ese intercambio sea desagradable para los Estados Unidos.