Jorge Mendoza Yescas, Cónsul General de México

Es importante conocer y respetar las leyes de tránsito locales, no solamente por seguridad propia y la de los demás, sino también porque infringir esas disposiciones puede tener una serie de consecuencias que van desde multas hasta la privación de la libertad e incluso la deportación.

Desafortunadamente, existe número importante de personas de nacionalidad mexicana que se encuentran detenidas o enfrentando procesos penales y/o migratorios, a consecuencia de una violación a las leyes de tránsito.

La infracción más recurrente es manejar un vehículo bajo la influencia del alcohol o alguna droga.

Según el Departamento de Transportes de Estados Unidos 32 personas al día mueren en accidentes automovilísticos relacionados dos con el consumo de alcohol, esto equivale a una persona cada 45 minutos. En 2020, 11,654 personas murieron en este tipo de accidentes, lo que representó un incremento del 14% en comparación con 2019. En el periodo que va de 2009 a 2018, el estado de Arizona registró 2,349 fallecimientos en estas circunstancias.

El delito de conducir bajo la influencia del alcohol u otro tipo de estupefaciente (DUI, Driving Under the Influence) es castigado en todo Estados Unidos, pero es importante señalar que Arizona es uno de los estados con leyes más severas en la nación. Según las leyes estatales, un DUI es castigado y categorizado dependiendo el grado de alcohol en el organismo y la cantidad de veces que se ha cometido el delito.

A manera de ejemplo, una primera ofensa por DUI implica una pena de no menos de 10 días de cárcel y una multa mínima de $1,250 dólares. Las infracciones subsecuentes conllevan una pena de al menos 90 días de cárcel y multas de $3,000 dólares en adelante, además de la revocación de privilegios de manejo por un año. Las penalidades por casos extremos o agravados son mucho más estrictas.

Por seguridad y para evitar detenciones que pueden tener serias consecuencias en el estatus migratorio de una persona, es necesario observar las disposiciones de tránsito: portar siempre licencia de conducir o identificación (la matrícula consular por ejemplo) y seguro del auto; abrocharse el cinturón de seguridad; revisar que las luces y direccionales del vehículo funcionen correctamente; respetar los señalamientos de vialidad, cruces peatonales y zonas escolares; revisar que las placas estén vigentes; pagar multas; respetar los límites de velocidad y por supuesto, no conducir si se consumen bebidas alcohólicas.

Si desea mayor información u orientación legal, puede comunicarse al Departamento de Protección del Consulado General de México en Phoenix, al 602-424-7398 o al CIAM (Centro de Información y Asistencia a Mexicanos) al 520-623-7874.