El juez de paz Enrique Medina Ochoa con Steve Gallardo, supervisor del Distrito 5 del Condado de Maricopa.

Con frecuencia suele terminar la relación y hasta la amistad entre personas que inician algún negocio, creyendo que por el simple hecho de ser amigos todo marchará bien porque hay confianza y lealtad.

“Pero es falso; he visto muchos casos a lo largo de mi vida y lo sigo viendo como juez, de personas que siendo muy buenos amigos decidieron asociarse y poner un negocio, pero las cosas no salen bien, empiezan las desconfianzas y acaban por poner fin no sólo al negocio sino a su relación misma”, declaró el Juez Enrique Medina Ochoa en entrevista con Prensa Arizona.

Agregó que algo similar sucede entre familiares que ponen un negocio juntando sus ahorros, pero empieza a haber ganancias o tal vez pérdidas, y es cuando vienen la desconfianza y hasta los acusaciones de por qué las cosas no están saliendo bien.

“En mi Corte, y se que en las otras Cortes de Paz son frecuentes los casos de ‘amigos’ que pusieron juntos algún negocio, pero algo les salió mal y ahora andan en demandas; por eso digo que entre amigos los negocios suelen salir mal”, afirmó el titular de la Corte Downtown Phoenix, cuya circunscripción abarca todo el centro y gran parte del sureste de la ciudad.

Por escrito todo, nada de palabra

El Juez Medina Ochoa aconseja que todos los acuerdos relacionados con negocios, “así sea entre hermanos o esposos se hagan por escrito”, eso evitará muchos problemas y si salen mal por alguna razón y acaban en la Corte, él como juez podrá tomar una decisión más justa para ambas partes.

“De palabra nada, todo por escrito; entre hispanos, sobre todo antes, era frecuente que los amigos dieran su palabra a la hora de hacer un negocio y eso bastaba, pero los tiempos han cambiado, o más bien las personas; eso ahora genera muchos problemas legales, y en la Corte lo que está escrito es lo que vale”, aseveró el juzgador.

Al recordar que en las Cortes de Paz, como la de él, toman casos de demandas por reclamos menores “small claims”, es decir, de $10,000 o menos; así que con frecuencia les llegan casos de ex amigos que salieron mal por algún negocio, al igual de primos, hermanos y en ocasiones hasta de esposos.

“A la hora de hacer negocios todo por escrito, nada verbal, eso de que ‘yo tengo palabra y la cumplo’ ya no vale y menos en la Corte; evítense problemas y no pierdan algo tan valioso como es la amistad por no poner las cosas por escrito”, puntualizó el Juez Enrique Medina Ochoa.