Installation Mass for Bishop John P. Dolan

En medio de un ambiente crispado, de odio, violencia, división, convulsión política y libertinaje desmedido en varios aspectos, el nuevo Obispo de Phoenix, Monseñor John P. Dolan trae para todos un mensaje de amor.

“Sean buenos, sean amorosos, sean bienaventurados”, expresó el prelado durante la Misa de su instalación como líder de esta diócesis fundada en 1969 con 1.1 millones de católicos registrados, 94 parroquias, 23 misiones, 29 escuelas primarias, 7 preparatorias, 3 universidades y un seminario.

Ante el Cardenal retirado Roger Mahoney, más de 20 obispos, alrededor de 100 sacerdotes y diáconos, religiosas, seminaristas y cientos de feligreses, Dolan señaló en español que “con frecuencia cuando se les pide a las personas que sean buenos dicen que lo intentarán, pero yo les digo: sean buenos y amorosos, no sólo lo intenten”.

Monseñor Dolan envió este mensaje a todos sin excepción a ser buenos obispos, sacerdotes, diáconos, religiosas y padres de familia; a ser buenos vecinos, compañeros de trabajo miembros de la Iglesia y de la sociedad.

Solemne ceremonia

El pasado martes 2 de agosto en punto de las 11:05 de la mañana, dentro del marco de una solemne ceremonia realizada en la Parroquia Santo Tomás de Aquino, de Avondale, en la que Prensa Arizona estuvo presente registrando la historia, Monseñor John P. Dolan fue instalado como V Obispo de Phoenix; luego de sus palabras de aceptación fue largamente ovacionado por los ahí presentes.

Una parte especial del acto religioso fue cuando representantes de los diferentes grupos étnicos de la Diocesis de Phoenix subieron al altar para saludarlo y ofrecerle unas palabras de bienvenida.

Armando Ruiz y su esposa Mónica, de los Ministerios de María, representaron a la comunidad hispana e intercambiaron con el nuevo Obispo unas palabras.

“Le dije que cuenta con nuestro apoyo y que todos los días rezaremos por él, le dimos la bienvenida a Phoenix y él nos dio las gracias”, detallo Ruiz.

De 60 años, John P. Dolan nació en San Diego; tras cursar los estudios primarios en la escuela católica de su parroquia Santa María Magdalena, asistió a la University High School. Años más tarde obtuvo la licenciatura en Filosofía en la Universidad de San Diego y ordenado sacerdote en 1989; posteriormente obtuvo una maestría en Divinidad y Teología en el Seminario San Patrick, de Menlo Park, California.

En el 2017 fue consagrado como Obispo Auxiliar de San Diego, donde además era vicario de la curia, y en abril pasado fue nombrado por el Papa Francisco como nuevo Obispo de la Diócesis de Phoenix, en sustitución de Thomas J. Olmsted, quien en enero presentó a Roma su dimisión canónica al cumplir 75 años.

Monseñor Dolan depositó a los pies de la virgen de Guadaluoe un crucifijo como símbolo de entrega y humildad.

Guadalupana y Mariachi

Al concluir la Misa, mientras el mariachi Voces de México entonaba el cántico “Mientras recorres la vida”, Monseñor Dolan consagró su ministerio episcopal y toda la Diócesis de Phoenix a la Virgen Santísima de Guadalupe; se postró ante su bendita imagen durante un par de minutos y depositó a sus pies un crucifijo como símbolo de entrega y humildad.

“Eso fue un gran gesto de su parte, el hecho de que se haya encomendado a la Virgen de Guadalupe”, expresó Cristofer Pereyra, quien hace anos se desempeñó como director de Ministerios Hispanos de la Diócesis, con el Obispo Olmsted.

“Se fue un gran Obispo pero ha llegado otro gran Obispo, que es bueno y amoroso, aquí estamos para unirnos a él y acompañarlo en su ministerio”, manifestó Blanca Cruz, feligrés de la Parroquia Sagrado Corazón, de Tolleson.

El Padre Ernesto Reynoso, pastor de la Parroquia Perpetuo Socorro, de Glendale, dijo: “No conozco al nuevo Obispo, pero sé que con él vienen tiempos mejores para nuestra Diócesis, vamos a orar para que así sea”.

Por su parte el Diácono Antonio Acuña, de la Parroquia Santa Margarita María Alacoque, de Tempe expuso: “El mensaje del Obispo John Dolan fue muy motivador, nos recuerda que todos podemos y debemos ser buenos y amorosos unos con otros, empezando entre los miembros de las familias. Nos alienta en estos tiempos donde hay tanta violencia y tantos pleitos familiares, pero Dios esta aquí  para ayudarnos a cambiar”.