Bandido carga consigo una decisión importante, pues deberá resolver cuál será su futuro inmediato dentro de los encordados.

Bandido es el mejor luchador mexicano de la actualidad. Nadie combina la agilidad, la fortaleza y la inteligencia sobre el cuadrilátero con tanta versatilidad como él. Ha brillado fuera de su país desde hace cinco años. Pero una actuación reciente lo introdujo al radar de las principales empresas de lucha libre en Estados Unidos. Ahora, All Elite Wrestling (AEW) y la World Wrestling Entertainment (WWE) desean contratarlo.

Un mano a mano contra el experimentado Chris Jericho le abrió nuevas puertas. El multicampeón canadiense alabó sus habilidades previo al combate. Confesó que conoció su trabajo una noche antes, a través de videos en YouTube, y quedó maravillado por su talento. El oriundo de Torreón, Coahuila refrendó cada una de sus palabras con movidas en el ring.

Lo cargó por casi cuarenta segundos, otorgó destellos de su estilo aéreo, demostró por qué le apodan El Más Buscado. Una caída originó que le sangrara el rostro y, con ello, manchara su máscara blanca. Sin embargo, continuó con el compromiso. Al final no logró destronar al veterano, con tal afianzar su segundo reinado como Campeón Mundial de Ring of Honor (ROH).

Aún en la derrota, ganó más de lo que esperaba. Compitió como invitado especial, debido a su recorrido como antiguo monarca, y se apropió del reconocimiento entero. No probó el oro, sino que consiguió el respeto de la grada. Hasta Tony Khan, el propietario de AEW, salió a felicitarlo frente al público una vez que culminó la función: olvidó que era el jefe, en ese momento se convirtió en un admirador más.

“Toda la gente dice que Bandido se robó el show. Es más, ni he cobrado, porque esa es la mejor paga. Jericho es un señorón, lo que le pongas baila; nos pusimos al tú por tú en lucha libre mexicana, japonesa y wrestling. Es una leyenda mundial, dijo que fue una de las mejores luchas en toda su historia. En el vestidor, Tony (Khan) me dijo ‘no te quiero en mi roster, te necesito’. En ese momento me solté a llorar, lo abracé y le agradecí por la oportunidad”, contó a Más Lucha.

Admitió que nunca olvidará la fecha del 28 de septiembre, pues su vida ha cambiado por completo. A pesar de que mantiene negociaciones con AEW, confesó que no ha firmado con ellos, pues también posee una oferta de la WWE: “Ha habido acercamientos, vamos a ver. Los que deben salir beneficiados de esto son los fanáticos de la lucha libre mundial. La balanza todavía se inclina más por AEW”.

Más de once años de trayectoria respaldan al gladiador lagunero, aquel que viajó a Ciudad de México para construir un legado en el pancracio mexicano. Último Guerrero, el estandarte del Consejo Mundial de Lucha Libre (CMLL), le permitió vivir en su gimnasio de la colonia Apatlaco, tal como Blue Panther y Fuerza Guerrera lo hicieron con él cuando buscaba consolidarse en el circuito profesional.