Otra vez, el fiscal general de Arizona, Mark Brnovich saltó a la televisión nacional para calificar como “estafa gigante” las mentiras del fraude electoral en la que basaron su campaña candidatos como Kari Lake, Mark Finchem, Abe Hamadeh, Blake Masters y todos apadrinados por Donald Trump.

En un impactante cambio de actitud, el fiscal general republicano Mark Brnovich desenmascaró a Kari Lake y a todos los candidatos de su partido al calificar la constante negación de los resultados del 2020 como una “estafa gigante” con interminables teorías de conspiración también de Mark Finchem, que busca ser Secretario de Estado; Abe Hamadeh, Fiscal General y Blake Masters, senador.

Brnovich participó en “60 Minutos”, donde nuevamente reconoció en televisión nacional que no había encontrado evidencia de una elección robada en 2020 y fue duro tras la candidata de su propio partido por sus mentiras electorales.

“Mierda de caballo eso es lo que es. Y he estado tratando de rasparla y limpiarla de mis zapatos durante el último año”, dijo Brnovich a Scott Pelley de “60 Minutes”.

Brnovich, dijo que realizó una investigación exhaustiva después de las elecciones que desechan las afirmaciones de fraude: “Nosotros, como fiscales, nos ocupamos de los hechos y las pruebas, pero lo que está pasando es que tenemos a personas que ven y escuchan sólo lo que ellos quieren o les conviene”.

Entre otras teorías descartadas, está la de que más de 200 personas muertas “votaron”, Brnovich afirmó que solamente encontraron 2 casos y uno de ellos fue una mujer registrada republicana que suplantó a su madre recién fallecida.

El fiscal general republicano dijo que el expresidente Trump lo llamó después de las elecciones de 2020 y le dijo que si afirmaba que las elecciones habían sido fraudulentas, sería una “superestrella”.

“Yo dije, ‘señor Presidente, no me convertí en fiscal general para ser una estrella’. Traje mi estrella conmigo y no necesito a nadie, ya sea un expresidente o cualquier otra persona, validando lo que estoy haciendo y por qué lo estoy haciendo”, afirmó.

Arizona acusó a solo 12 personas ​​en casos relacionados con fraude electoral, de hecho, algunos republicanos, pero Biden ganó por más de 12,000 votos.

Aquellos siguieron los alegatos de fraude fueron avalados por Trump y su base de fanáticos y se postulan para un cargo, entre ellos Mark Finchem, el candidato republicano a secretario de estado de Arizona y si gana junto a Kari Lake, ambos ocuparán posiciones poderosas dictando y supervisando los futuros procesos electorales en Arizona.

Finchem, un legislador, le dijo a Pelley en “60 Minutos” que el fraude electoral proliferó en las elecciones de 2020, sin citar ninguna evidencia y solamente lo llamó un “defecto en el sistema” y acusó a Brnovich de ocultar “montañas de evidencia”; Lake por su parte llegó al grado de exigir arrestos de los funcionarios electorales tanto del Condado como del Estado, incluida su ahora oponente Katie Hobbs.

Arizona fue clave en las elecciones de 2020 y los aliados de Trump presionaron a los funcionarios estatales para que revocaran los resultados a favor del expresidente, también forzaron al Senado Estatal a llevar a cabo una auditoría que tampoco comprobó el supuesto fraude, pero fue usada para sembrar más dudas.

De hecho el recuento trumpista encontró que Biden ganó por un margen más amplio que antes el condado, que alberga más del 60 por ciento de los votos del estado refutando las afirmaciones de fraude.

Brnovich dijo en “60 Minutos” que investigó exhaustivamente las denuncias de fraude en los últimos dos años y no encontró nada que respalde la versión de Trump.

“Nadie en este país quería encontrar evidencia de fraude más que yo, pero pensé que era importante revisar sistemáticamente y decir: ‘No, estos son los hechos, esta es la evidencia’. Todos tienen derecho a sus propias opiniones, pero cuando eres un fiscal real, cuando eres el gobierno real, existe una obligación mayor. No puedes darte el lujo de ser descuidado”, finalizó Brnovich, quien fue el primer republicano de alto rango en descartar el fraude electoral.

No es la primera vez que un alto funcionario republicano refuta las acusaciones de fraude; William Barr el propio fiscal general de Donald Trump, dijo en su momento y testificó ante el Congreso que no había evidencia de fraude masivo; incluso jueces seleccionados por el propio expresidente, desecharon las demandas que les fueron presentadas.