Alimentos ultraprocesados
Alimentos ultraprocesados son nocivos para el cerebro

El consumo habitual de alimentos ultraprocesados, como aperitivos envasados o platos precocinados, incrementa el riesgo de deterioro cognitivo, advierte un nuevo estudio que se suma a la evidencia anterior sobre la nocividad de estos alimentos que cada vez están más presentes en la dieta.

Son sabrosos y cómodos. ¿Quién se resiste a los alimentos ultraprocesados? Y, sin embargo, el precio que pagamos por esta comodidad es muy alto, como corrobora un nuevo estudio publicado en la revista Jama Neurology y presentado el lunes en una conferencia científica sobre Alzheimer celebrada en San Diego (California).

Las personas cuya ingesta diaria de calorías procede en un 20% o más de alimentos ultraprocesados (es decir, unas 400 calorías en una dieta estándar de 2,000) ponen en mayor riesgo sus capacidades cognitivas. Concretamente, las personas que comen la mayor cantidad de alimentos ultraprocesados presentan, de acuerdo con el estudio, una tasa un 28% más rápida de deterioro cognitivo global y una tasa un 25% más rápida de deterioro de la función ejecutiva, en comparación con las personas que comían menor cantidad de alimentos excesivamente procesados.

Para elborar este estudio los investigadores analizaron a más de 10,000 individuos durante un periodo medio de ocho años y concluyeron que si la calidad de la dieta de una persona es alta, e incluye muchas frutas, verduras y alimentos integrales, el impacto de los alimentos ultraprocesados es menor. La parte del cerebro relacionada con el funcionamiento ejecutivo (la habilidad de procesar información y tomar decisiones), es la más impactada por la dieta.

“Los alimentos ultraprocesados merman la calidad de la dieta y, por tanto, su concentración es un indicador de mala calidad de la dieta en la mayoría de los casos”, declaró a la CNN David Katz, especialista en medicina preventiva y de estilo de vida y en nutrición, que no participó en el estudio.

Una limitación de la investigación es que no estaba diseñada para demostrar la relación causa-efecto. Pero las desventajas de los ultraprocesados están ampliamente demostradas. Los nuevos resultados coinciden con otros anteriores, como uno publicado en julio en la revista European Journal of Nutrition, que también sugería que el consumo de alimentos ultraprocesados puede tener un impacto negativo en el rendimiento cognitivo de los adultos mayores.

Otro estudio publicado este verano en la revista Neurology también informó de que las personas que consumen grandes cantidades de alimentos ultraprocesados pueden tener un mayor riesgo de desarrollar demencia. Los resultados de este estudio sugerían que disminuir los alimentos ultraprocesados podría ser una forma de mejorar el deterioro de la cognición entre los adultos mayores, y apostaron por las ventajas de la dieta mediterránea, con una predominancia de pescado, frutos secos, aceite de oliva y verduras.

“Cada vez hay más pruebas de que lo que comemos puede afectar a nuestro cerebro a medida que envejecemos, y muchos estudios sugieren que lo mejor es seguir una dieta equilibrada y cardiosaludable, baja en alimentos procesados y alta en alimentos integrales y nutritivos, como verduras y frutas”, dijo a Healthline Percy Griffin, de la Asociación de Alzheimer. “Por tanto, no es sorprendente que este trabajo descubriera que una dieta rica en alimentos ultraprocesados afectaba a la cognición de los adultos mayores”.

Ultraprocesados y cáncer colorrectal

Por otro lado, dos grandes estudios presentados en septiembre indicaban que los alimentos ultraprocesados aumentan hasta en un 30% el riesgo de cáncer colorrectal en los hombres y pueden provocar enfermedades cardíacas y una muerte prematura tanto en hombres como en mujeres.

Uno de los estudios, realizado en EEUU, examinó las dietas de más de 200,000 hombres y mujeres durante 28 años y encontró una relación entre los alimentos ultraprocesados y el cáncer colorrectal —el tercero más diagnosticado en EEUU— en los hombres, pero no en las mujeres.

Las carnes procesadas y ultraprocesadas, como el jamón o el salami se asocian desde hace tiempo a un mayor riesgo de cáncer de intestino tanto en hombres como en mujeres, según la Organización Mundial de la Salud, la Sociedad Americana del Cáncer o el Instituto Americano de Investigación del Cáncer. Las nuevas investigaciones, sin embargo, ponen sobre la mesa que todos los tipos de alimentos ultraprocesados desempeñaban un papel en cierta medida.

El estudio no encontró el mismo riesgo de cáncer colorrectal en las mujeres. Las razones de esta diferencia tienen que investigarse más, pero podrían estar relacionadas con el papel de las hormonas y las diferencias en su funcionamiento en hombres y en las mujeres.