BIDEN FIRMA LEY
Biden pidió al Congreso intervenir ante la convocatoria de una huelga por parte de cuatro de los 12 principales sindicatos ferroviarios del país.

El presidente Joe Biden firmó este viernes una ley que busca evitar una huelga ferroviaria nacional que podría haber golpeado la economía de Estados Unidos.

La Casa Blanca había adelantado que el mandatario promulgaría la medida aprobada este jueves por el Senado y el miércoles por la Cámara de Representantes. Esa ley hace que las empresas ferroviarias y los trabajadores cumplan con un acuerdo que habían alcanzado las compañías de trenes y los líderes sindicales en septiembre.

Los miembros de cuatro de los 12 sindicatos involucrados habían rechazado el contrato propuesto, y ello creó la amenaza de una huelga que hubiese arrancado tan pronto como este 9 de diciembre.

Un paro de labores como ese hubiese tenido un impacto fuerte en el funcionamiento de los trenes de pasajeros. Y eso, a su vez, hubiese golpeado la economía de Estados Unidos. Esto porque habría puesto en riesgo unos 750,000 puestos de trabajo y cadenas de suministros esenciales para los bienes, alimentos y químicos necesarios para generar agua potable.

Por qué Biden pidió la intervención del Congreso

Al instar al Congreso a imponer el acuerdo que los líderes sindicales habían suscrito en septiembre, Biden impulsó una opción agresiva para resolver el enfrentamiento entre las empresas de ferrocarriles de carga y los sindicatos sobre la licencia por enfermedad pagada.

Las otras opciones incluían extender un período de reflexión para permitir que ambas partes continuaran negociando u obligar a las partes a iniciar un arbitraje. Biden también podría haber instado al Congreso a imponer una propuesta menos generosa para los trabajadores que emitió una junta arbitral presidencial en agosto. O podría haber propuesto agregar el tiempo por enfermedad y otros beneficios que los sindicatos han estado pidiendo, pero mejorar el trato para los trabajadores ferroviarios en este punto habría hecho más difícil de convencer a los republicanos.

La razón principal para que Biden actuara es que casi todas las industrias se hubiesen visto afectadas por un cierre ferroviario y muchos viajeros también quedarían varados. Los ferrocarriles transportan alrededor del 40% de la carga del país, y las empresas estiman que una huelga le costaría a la economía $2,000 millones por día.

Además, las empresas habrían dejado de recibir materiales peligrosos y productos perecederos.

¿Qué poderes tenía el Congreso para intervenir en la disputa ferroviaria?

El Congreso puede intervenir para resolver disputas entre sindicatos y empresas ferrocarriles bajo la Ley de Trabajo Ferroviario de 1926 y como parte de su poder constitucional para regular el comercio. Esa ley fue redactada para evitar interrupciones en el comercio interestatal.

El Congreso ha intervenido previamente 18 veces en tales disputas después de que el proceso hubiera llegado sin éxito a un comité presidencial de emergencia, que emite recomendaciones que las partes pueden optar por rechazar.

La última vez que había puesto fin a una huelga ferroviaria fue en 1992, cuando envió el caso a arbitraje. Biden fue uno de los seis senadores que votaron en contra de esa legislación, citando términos desfavorables para los trabajadores.

El presidente, George H. W. Bush, promulgó la legislación para poner fin a una huelga de dos días que había comenzado a forzar despidos en minas de carbón y plantas de ensamblaje de automóviles y amenazaba con una interrupción más amplia del servicio de pasajeros de Amtrak.