Tania Ballesteros es mesera. Le va bien y mediante ese oficio se ha ganado vida decentemente desde que llego a los Estados Unidos hace 15 años; gana lo suficiente para pagar su renta, sus y sus “biles”, pero sobre todo para mantener a sus 3 hijos pequeños.

Ha trabajado en 3 diferentes restaurantes de mariscos de Phoenix; en el primero la trataban bien, pero buscando ganar mejor se fue a otro donde sucedió lo contrario: “Nos hacían la vida de cuadritos a mis compañeras y a mí, pero temíamos que aguantarnos, nadie decía nada porque creíamos que sin papeles no teníamos opción”, así que ella optó por salirse y se fue a otro restaurante donde siente que le dan un buen  trato.

Esta madre soltera originaria de Caborca, Sonora, asegura que la explotaban laboralmente a ella y sus compañeras; entre otras cosas, las obligaban a trabajar horas de más, pero sin pagarles tiempo extra, les quitaban parte de sus propinas y las ponían a hacer actividades que a ellas no les correspondía, como ayudar en la cocina o limpiar los baños de negocio y tuvo que aguantarse y callar durante meses, creyendo que por no tener papeles no tenía alternativa.

Jesús Valdés, otro indocumentado, se dedica a la remodelación de casas, asegura que le va bien, pero seguramente le iría mejor si tuviera papeles:

“Cuando saben que no tengo papeles los que me contratan, inmediatamente me ofrecen la mitad o menos de lo que les cobran los contratistas con documentos y pues no me queda otra que trabajar, tengo 4 hijos, una casa que mantener y cuentas que pagar”.

Valdés, de 35 años, narró que no ha sido solo una, sino “varias veces” que ha pasado por lo mismo: “Me contratan para hacer un trabajo ya sea poner el piso, pintar toda una casa o hacer alguna remodelación; llegamos a un acuerdo en la cantidad, pero ya cuando termino empiezan a decir que algo no les quedo bien o no les gusta y me pagan lo que ellos quieren, y me dicen que si quiero, si no, que le haga yo como quiera”.

Tendrán protección

El Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en ingles) a cargo de Alejandro Mayorkas, tiene buenas noticias para todas aquellas personas que, como Tania Ballesteros y Jesús Valdés, han sido víctimas o son víctimas de patrones abusivos que los explotan, los maltratan, no les pagan y encima de eso los amenazan con echarles “la migra” si los denuncian.

A quienes sean víctimas o testigos de esos abusos, anunció la dependencia el pasado 13 de enero, se les pide que presenten la denuncia correspondiente, y de comprobarse que existen violaciones a los derechos laborales se les podría otorgar un permiso de trabajo de 2 años con vías a la residencia permanente y eventualmente, a la ciudadanía.

En el comunicado la el DHS establece “que los trabajadores no-ciudadanos que son víctimas o testigos de la violación de los derechos laborales, ahora pueden acceder a un proceso simplificado y acelerado de solicitud de acción diferida que los protege de represalias relacionadas con la inmigración por parte de los empleadores abusivos; los trabajadores denunciantes pueden visitar DHS.gov para obtener información adicional en inglés y español, y presentar solicitudes”.

Esta medida promueve el compromiso de la Administración Biden-Harris mejorar las condiciones del lugar de trabajo al permitir que todos, incluidos los no-ciudadanos, hagan valer sus derechos legales.

“Los empleadores sin escrúpulos que se aprovechan de la vulnerabilidad de los trabajadores no-ciudadanos dañan a todos los trabajadores y perjudican a las empresas que cumplen con las reglas”, señaló Mayorkas.

“Responsabilizaremos a estos actores depredadores alentando a todos los trabajadores a hacer valer sus derechos, denunciar las violaciones que han sufrido u observado y cooperar en las investigaciones de normas laborales. A través de estos esfuerzos, protegeremos efectivamente el mercado laboral, las condiciones del lugar de trabajo y la dignidad de los trabajadores que impulsan nuestra economía”, agregó.

No tengan miedo

“Yo les digo a los trabajadores que no tengan miedo denunciar. Con este anuncio de parte del gobierno federal hay garantías para que nadie sea víctima de venganza si denuncia a su patrón abusivo. Háganlo, es posible que reciban sus documentos”, manifestó Jose Guzmán, presidente de la Fundación de Padres y Parientes Víctimas de Crímenes.

El activista aseguró que cada vez son más frecuentes los casos de trabajadores que acuden en busca de apoyo porque sus patrones no les pagan o los tratan mal, a quienes se les canalizaba al Departamento de Trabajo de Arizona; pero de ahora en adelante se les ofrecerá esta información del DHS y de Servicios de Inmigración y Ciudadanía, donde seguramente les van a ayudar a tramitar sus documentos para trabajar legalmente en el país.

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