Con 31 puntos en el tercer cuarto, Devin Booker estaba teniendo un gran juego en Atlanta, donde los Suns no han ganado desde 2014, antes de salir lesionado por torcedura de tobillo. CORTESIA: Phoenix Suns / Facebook
Devin Booker y Jalen Green caen lesionados en una dolorosa derrota ante Atlanta Hawks
La imparable marcha de los Phoenix Suns se detuvo en seco con una derrota y un coste enorme; en Atlanta, no solo cayó el partido 110-103, sino que las lesiones de Devin Booker y Jalen Green han sembrado una grave incertidumbre sobre el futuro inmediato del equipo. El momento más bajo de la temporada llegó de la peor manera posible, dejando al equipo ante un desafío sin precedentes justo cuando su dinámica era más prometedora.
La desgracia ocurrió en un choque fortuito cuando Booker que había anotado 31 puntos hasta el tercer cuarto, distraído por un pitido, torció severamente su tobillo derecho al colisionar con Onyeka Okongwu, su reacción, quedarse en el suelo con dolor antes de cojear hacia el vestuario, indicó desde el primer momento la gravedad.
Diez días antes ya había sufrido un esguince en el izquierdo, pero la severidad de este nuevo percance sugiere un tiempo de baja que se medirá en semanas, no en días.
Su ausencia es un golpe devastador para la ofensiva del equipo, pues lidera a los Suns en anotación y asistencias.
Minutos antes, Jalen Green había reincidido en su lesión en el tendón de la corva derecha y fue retirado por precaución, pero la alarma es máxima.
Esta es la segunda vez que reagrava la misma lesión que ya lo mantuvo fuera dos meses y medio, desde el pasado noviembre. La posibilidad de que pierda el resto de la temporada regular es, lamentablemente, un temor legítimo que ahora planea sobre la franquicia.
El equipo, que ostenta la quinta mejor defensa de la liga, deberá encontrar ahora soluciones ofensivas sin dos de sus principales creadores.
A pesar de las bajas, el equipo mostró carácter, pues Collin Gillespie y Grayson Allen asumieron responsabilidades con 16 puntos cada uno, y Oso Ighodaro fue nuevamente determinante con su energía.
Sin embargo, la ofensiva se atascó en los minutos finales, evidenciando la falta de un cerrador como Booker. Dillon Brooks, pilar defensivo del equipo, tuvo una noche particularmente fría en ataque, continuando con una racha de actuaciones irregulares.
El panorama ahora es complejo; los Suns, con récord de 27-18, ocupan la sexta plaza de la Conferencia Oeste, empatados con el séptimo puesto y han demostrado resiliencia antes, pero nunca se habían enfrentado a la posible ausencia prolongada de sus dos principales guardias al mismo tiempo.
El rol de jugadores como Royce O’Neale, quien ha destacado la química y la intensidad defensiva como claves del éxito, será ahora más crucial que nunca.
La directiva y el cuerpo técnico se enfrentan a un rompecabezas; deben gestionar la recuperación de sus estrellas mientras mantienen la competitividad en una conferencia ajustadísima.
Cada victoria será preciosa para asegurar un puesto directo en los playoffs y evitar el peligroso torneo de clasificación. Este doble revés les pone a prueba como nunca, obligándoles a buscar en la profundidad de la plantilla y en el carácter colectivo la fuerza para superar la que es, sin duda, la mayor adversidad de su temporada.
Por lo pronto, los Suns regresan a Phoenix para una larga estadía en el Mortgage Matchup Center y este domingo reciben a l Miami Heat a las 6:00 p.m.












