Marineros desplegados en el Golfo Pérsicoenfrentan escasez de alimentos a bordo del USS Abraham Lincoln y el USS Tripoli; fotografías obtenidas por USA Today muestran bandejas casi vacías con una tortilla y una pequeña porción de carne, o un puñado de zanahorias hervidas y una hamburguesa seca. CORTESIA: Redes Sociales / USA Today, Dan F.
Pese al presupuesto militar, hay escasez de recursos, pero el secretario de Guerra califica las quejas de “noticias falsas”
Mientras el gobierno destina recursos millonarios al Pentágono (incluyendo una partida suplementaria de 200,000 millones para la guerra), las familias de los marines y marineros desplegados en el Golfo Pérsico denuncian que sus seres queridos enfrentan escasez de alimentos a bordo del USS Abraham Lincoln y el USS Tripoli; fotografías enviadas al influyente diario USA Today muestran bandejas casi vacías con una tortilla y una pequeña porción de carne, o un puñado de zanahorias hervidas y una hamburguesa seca.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, calificó los reportes de “noticias falsas” y aseguró en X que “mi equipo confirmó los datos logísticos del Lincoln y el Tripoli. Ambos tienen más de 30 días de suministros de Clase I (alimentos) a bordo. Nuestros marinos merecen, y reciben, lo mejor”; la Armada publicó fotografías de “comidas recién preparadas” para contrarrestar las imágenes virales, mientras el contralmirante Brad Cooper insistía en que “nuestros efectivos están siendo alimentados en toda la región”.
Sin embargo, Dan F., un padre de un marine a bordo del Tripoli, declaró que su hija le envió la foto de su bandeja de almuerzo porque “están racionando los alimentos”; otra madre de un marinero relató que ha gastado más de 2,000 dólares en paquetes de ayuda que nunca llegaron debido a la suspensión indefinida del correo militar a 27 códigos postales de la región, ordenada a principios de abril por “cierre del espacio aéreo e impactos logísticos del conflicto”.
La incongruencia es evidente: el Pentágono, que nunca ha pasado una auditoría financiera, gastó casi 100,000 millones de dólares en los últimos cinco días de septiembre de 2024, incluyendo langosta, filetes y cangrejo, mientras los soldados en el frente comen raciones mínimas.
Los recortes a programas domésticos afectan a las familias estadounidenses que ya sufren una inflación del 3,3%, con la gasolina un 21,2% más cara en marzo, mientras los veteranos de guerra ven cómo la administración reduce los reembolsos por atención domiciliaria en un 20% en Nuevo México y Texas.
El presidente Donald Trump propuso un presupuesto de defensa de 1,5 billones de dólares para el año fiscal 2027, un aumento del 40% respecto al gasto actual de 1 billón, en medio de una guerra con Irán que ya dura más de dos meses; la solicitud, presentada al Congreso, incluye un recorte del 10% en programas domésticos como educación, vivienda y lucha contra el cambio climático, servicios que pasarían a manos de los gobiernos estatales .
El contraste hiriente se agrava con las declaraciones del propio Trump en un almuerzo privado filtrado: “Estamos combatiendo en guerras. No es posible encargarnos de las guarderías, de los programas de sanidad pública, de todas esas cosas individuales. Eso se puede hacer a nivel estatal”, afirmó el presidente, defendiendo que el foco debe ser la “protección militar”.
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Mientras tanto, la Oficina de Responsabilidad Gubernamental (GAO) reveló que el 15% del personal de la Administración de Veteranos (VA) sería despedido, y los tiempos de espera para citas de salud mental se duplicaron, pasando de 17 a 35 días.
La respuesta del Pentágono al escándalo de esta semana no hizo más que aumentar la indignación: Hegseth, quien el mes pasado fue criticado por supuestamente gastar 20 millones de dólares en langosta y filetes para el personal del Pentágono, se limitó a descalificar las denuncias y a publicar imágenes de propaganda mientras las familias de los soldados siguen esperando que sus paquetes con alimentos, desodorante y calcetines lleguen a sus destinatarios.
La guerra, que ya ha costado miles de millones de dólares y ha dejado centenares de soldados heridos, no muestra signos de terminar, y los recortes sociales prometidos por Trump podrían dejar a millones de estadounidenses sin asistencia alimentaria ni cobertura médica, mientras los soldados en el frente luchan con raciones mínimas y una moral “en su punto más bajo”, según escribió un marinero a su madre en un mensaje filtrado .












