Cuando los niños sienten miedo

Comparte este Articulo:

Image

Por Guillermo Ontiveros, Tanatólogo Clínico

Cómo explicar lo que sucede sin aumentar su angustia

Los niños también sienten miedo, aunque no siempre sepan cómo expresarlo. Su cuerpo suele manifestarlo antes que sus palabras. 

Pueden tener dificultades para dormir, aferrarse más a los adultos, evitar ciertos lugares, mostrarse irritables o quedarse en silencio. El miedo, cuando no se comprende, puede crecer de forma silenciosa y generar confusión en su mundo emocional.

Cuando un niño atraviesa una situación difícil  una enfermedad, una pérdida, un conflicto familiar, un accidente o un cambio importante en su entorno  necesita algo más que explicaciones. Necesita seguridad emocional. Esa seguridad no se transmite diciendo que “no pasa nada”, sino mostrando, con calma y presencia, que no está solo y que hay adultos disponibles para acompañarlo.

El miedo en la infancia no siempre se presenta como llanto o sobresalto. Con frecuencia se expresa a través del enojo, la inquietud o cambios en la conducta.

 Por eso, antes de corregir el comportamiento, conviene preguntarnos qué emoción puede haber detrás. Muchos comportamientos son una manera de expresar: “tengo miedo”, “no entiendo lo que está pasando” o “necesito sentirme seguro”.

Al acompañar a un niño en momentos de miedo o incertidumbre, tres acciones pueden marcar una diferencia importante:

Explicar lo que sucede con palabras simples. Los niños necesitan claridad. Evitar mentir o guardar silencio les ayuda a confiar en quienes los cuidan. La verdad, expresada con sensibilidad, reduce la confusión.

Validar lo que sienten. Permitir que pregunten, que expresen sus emociones o que repitan sus inquietudes forma parte de su proceso para comprender lo que ocurre.

Transmitir seguridad desde la calma. Los niños aprenden a regular sus emociones observando a los adultos. Cuando perciben serenidad y cercanía, su sensación de seguridad aumenta.

Recibe alertas de última hora directo en tu celular. ¡Únete a nuestro canal exclusivo de WhatsApp

El miedo no desaparece al ignorarlo. Se vuelve más manejable cuando el niño se siente acompañado. En la infancia, el acompañamiento requiere paciencia, constancia y sensibilidad. Los niños no necesitan promesas imposibles; necesitan sentir que hay alguien disponible para sostenerlos cuando no saben cómo hacerlo por sí mismos.

Un gesto de cercanía, una voz tranquila o una frase sencilla como: “Entiendo que esto puede asustar, estoy aquí contigo”, puede ayudarles a recuperar estabilidad emocional.

Esa experiencia fortalece su confianza y les ayuda a comprender que, incluso en momentos difíciles, no tienen que enfrentar lo que sienten en soledad.

tanatologiaclinica.info@gmail.com

2517 N 7th St Phoenix, AZ 85006

(623) 252-5617

Mantente Conectado

Ultimos Post

Categorias

Podcast


Acompañanos en nuestro Podcast

podcast

Comparte este Articulo: