Candidatas demócratas de Arizona tienen buena posibilidad de voltear varios escaños en el Congreso en noviembre. Foto: CORTESIA: Marlene Galán-Woods
El Comité Demócrata de Campañas al Congreso (DCCC, por sus siglas en inglés) anunció este lunes la incorporación de ocho nuevos aspirantes a su prestigioso programa “Rojo a Azul”, una plataforma diseñada para dotar de recursos, asesoría estratégica y respaldo financiero a los candidatos con más opciones de arrebatar escaños republicanos en las elecciones legislativas de noviembre.
Entre los seleccionados figura la experiodista y madre de cinco hijos Marlene Galán-Woods, quien aspira a conquistar el Primer Distrito Congresional de Arizona, mientras que en el Sexto Distrito al sur del estado la exmarine JoAnna Mendoza continúa consolidándose como la contendiente demócrata con mayores probabilidades de desbancar a un republicano en el poder.
La presidenta del DCCC, Suzan DelBene, definió a los nuevos miembros del programa como líderes “auténticos y de mentalidad independiente que están arraigados en sus comunidades, demostrando que tienen lo necesario para ganar y luchar para hacer la vida más asequible para las familias trabajadoras”.
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El comité, que ya había anunciado una primera ronda de candidatos en febrero, confía en que el rechazo ciudadano a la agenda económica republicana impulse una ola demócrata que recupere la mayoría de la Cámara de Representantes.
Galán-Woods, quien competirá por un escaño abierto debido a la salida del republicano David Schweikert —que aspira a la gobernación estatal—, es una cubanoamericana de primera generación cuyos padres huyeron de la Cuba comunista.
Durante dos décadas ejerció el periodismo con un enfoque en los hechos y las soluciones, y ahora promete llevar ese mismo espíritu al Capitolio: “Trabajaré con cualquiera, demócrata, independiente o republicano, para lograr resultados concretos en beneficio de las familias de Arizona”, declaró.
El distrito, que en 2020 fue ganado por Joe Biden y presenta una inclinación partidista de apenas R+1, es visto como una de las grandes oportunidades de los demócratas para sumar un escaño.
Mientras Galán-Woods batalla en el norte del estado, en el Sexto Distrito, que abarca Tucson y se extiende hasta el condado de Cochise, la demócrata JoAnna Mendoza lidera la contienda contra el representante republicano Juan Ciscomani, quien ha votado alineado con todas las políticas económicas de la administración Trump.
Una encuesta conservadora difundida la semana pasada situó a Mendoza con un 47 por ciento de intención de voto frente al 44 por ciento del titular; además, Ciscomani arrastra una tasa de desaprobación del 36 por ciento frente a solo un 32 por ciento de opiniones favorables.
El DCCC ha identificado el distrito de Mendoza como uno de los prioritarios a nivel nacional, y la vocera del comité, Lindsey Reilly, ya advirtió que “Ciscomani selló su destino cuando se doblegó ante los jefes del partido en Washington y votó para desmantelar la atención médica de los arizonenses, proteger los aranceles irresponsables y dar luz verde a una guerra de elección en Medio Oriente que está disparando los costos”.
La exmarine, que juró proteger al país y asegura que ese juramento no caduca, encarna el perfil de servicio que los demócratas quieren proyectar en un año en que la guerra de Irán y el precio de la gasolina dominan la conversación electoral.
Al anuncio del DCCC se sumaron otros siete candidatos que completan un mosaico de veteranos, bomberos, médicos, alguaciles y hasta un músico ganador de un Grammy.
La doctora Jasmeet Bains, hija de inmigrantes, buscará el escaño de California-22 frente a David Valadao; en Colorado-05, la exoficial del Ejército y paracaidista Jessica Killin tratará de voltear un distrito que los demócratas consideran el de mayor crecimiento del país.
Maine-02 apostó por Joe Baldacci, abogado y senador estatal que creció detrás del mostrador del restaurante familiar y se enfrentará al exgobernador Paul LePage.
Pensilvania aportó dos cartas de peso: el comisionado del condado de Bucks, Bob Harvie, un sindicalista que presume de no haber perdido nunca una elección, y el bombero Bob Brooks, presidente de la asociación profesional de su gremio, que conoció la ejecución hipotecaria y la asistencia alimentaria antes de vestir el uniforme.
En Texas, el legendario músico tejano Bobby Pulido se medirá contra Mónica De La Cruz en un distrito recién redibujado, mientras que el alguacil adjunto Johnny García buscará representar al Distrito 35 del estado, donde Beto O’Rourke se quedó a medio punto de ganar en 2018.
El programa “Rojo a Azul” exige a los seleccionados superar metas agresivas de participación comunitaria, recaudación de fondos y organización de campaña; a cambio, reciben orientación estratégica, recursos humanos, capacitación y apoyo financiero.
En esta ocasión, la diversidad de los perfiles, veteranos, bomberos, médicos, periodistas y artistas, responde a la intención del partido de proyectar un mensaje centrado en las personas frente a lo que DelBene calificó como “la agenda desastrosa con altos precios de los republicanos de la Cámara”.
Los demócratas confían en que la combinación de la impopularidad del presidente Trump —cuya aprobación ronda el 37 por ciento—, el encarecimiento de la gasolina, los aranceles que gravan los productos de consumo y la gestión de la guerra en Irán erosionen la mayoría republicana en el Congreso.
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Los modelos de predicción señalan que la Cámara de Representantes y el Senado están genuinamente en juego, y que estados como Arizona —con dos escaños en disputa y un clima electoral volátil— pueden inclinar la balanza.
Galán-Woods y Mendoza representan, en ese tablero, las apuestas más serias de los demócratas para devolver el control legislativo a su partido en un ciclo que se perfila como el más reñido de la última década.












