Los presuntos criminales usaban logos falsos en las camionetas donde transportaban a inmigrantes para evadir a las autoridades en las autopistas. Foto: Cortesía / US ICE Gov
Cinco personas indocumentadas enfrentan cargos por conspiración para transportar y albergar extranjeros de manera ilegal, después de que fueran detenidos durante un operativo en varios lugares de Phoenix.
De acuerdo con el comunicado de la Fiscalía de los Estados Unidos, Distrito de Arizona, se trata de una red de contrabando de inmigrantes, que fue descubierta tras una investigación liderada por la Unidad de Inteligencia de la Patrulla Fronteriza (CBP) y la oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI).
Las primeras detenciones se dieron el pasado 28 de abril, cuando investigadores detuvieron a una minivan cerca de Cordes Lakes, Arizona. El conductor fue identificado como Alejandro Ambrocio-Espinosa, de 32 años y el copiloto como Enrique Cervantes-Barrera, de 48 años, ambos ciudadanos de México.
Te puede interesar: Familia de Kevin González recauda fondos para los gastos funerarios
En el interior del vehículo eran transportadas once personas extranjeras sin presencia legal en el país, incluyendo a una persona que fue obligada a viajar en la cajuela.
Dos días después, el 30 de abril, se ejecutaron órdenes de cateo federales en una residencia y dos departamentos en Phoenix. En la primera, que era utilizada como una casa de seguridad, se rescataron a 17 personas y en los departamentos se encontraron a cinco inmigrantes más.
El comunicado de la Fiscalía señaló que esta red de tráfico y distribución de inmigrantes utilizaba dichos domicilios para esconder a las personas y después repartirlas a varias ciudades del país, a bordo de camionetas o minivans, con logos de organizaciones benéficas para evadir a las autoridades en las carreteras federales.
Cinco enfrentan cargos federales
En el operativo de la casa de seguridad arrestaron a Rigoberto Rangel-Mora (40 años, México), quien se identificó como el cuidador del lugar. El resto de los acusados, incluyendo a Jesús Marín-Esquivel (52 años, México) e Ingrid Bolaños-Gómez (41 años, Guatemala), se desempeñaban como conductores para el traslado de los inmigrantes.
Recibe alertas de última hora directo en tu celular. ¡Únete a nuestro canal exclusivo de WhatsApp
En las entrevistas, las víctimas denunciaron que vivían en condiciones deplorables y de encierro. Se encontraban confinados en habitaciones, no podían salir o realizar llamadas telefónicas. También dormían en el piso y no recibían suficiente comida.
Las cinco personas arrestadas enfrentan el cargo de Conspiración para Transportar y Albergar a Extranjeros Ilegales, que implica una pena máxima de 10 años de prisión, una multa de $250,000 dólares y un máximo de tres años de libertad supervisada.












