La moción para limitar los poderes al presidente Trump sobre la guerra fue aprobada en el Senado por 50 votos a favor y 47 en contra. Foto: Cortesía / @WhiteHouse
El Senado de Estados Unidos aprobó este martes 19 de mayo una moción para debatir una resolución de poderes de guerra que busca limitar la capacidad del presidente Donald Trump para mantener las hostilidades militares contra Irán sin autorización del Congreso, una votación que marca un punto de inflexión tras siete intentos fallidos previos y que fue posible gracias a la defección del senador republicano Bill Cassidy, quien se unió a otros tres colegas de su partido para inclinar la balanza a favor de los demócratas.
La moción, impulsada por el senador Tim Kaine, demócrata por Virginia, fue aprobada por 50 votos a favor y 47 en contra, y constituye la primera vez que una iniciativa de este tipo supera el obstáculo procedimental desde que el presidente ordenara los ataques contra Irán a finales de febrero.
Los senadores republicanos Susan Collins, de Maine; Lisa Murkowski, de Alaska; y Rand Paul, de Kentucky, quienes ya habían votado a favor de medidas similares en semanas anteriores, volvieron a alinearse con los demócratas, pero fue el cambio de postura de Cassidy el que resultó decisivo para alcanzar los cincuenta votos necesarios.
Te puede interesar: Rey Carlos III expone importancia de contrapesos a Trump
El legislador por Luisiana, que la semana pasada perdió las primarias republicanas para reelegir su escaño frente a un rival respaldado por Trump, regresó a Washington afirmando que “me enorgullezco de mi trabajo para defender la Constitución” y que analizaría cuidadosamente cómo votar en varias prioridades de la administración.
Su voto, junto con la ausencia de los senadores John Cornyn, Tommy Tuberville y Thom Tillis, quienes no se presentaron a la votación, permitió que los demócratas lograran un avance que hasta ahora se les había negado sistemáticamente.
La resolución, patrocinada por Kaine, ordenaría al presidente “retirar a las Fuerzas Armadas de Estados Unidos de las hostilidades dentro o contra Irán, a menos que sean autorizadas explícitamente por una declaración de guerra o una autorización específica para el uso de la fuerza militar”.
El senador demócrata, visiblemente optimista, declaró ante los periodistas que “no puedo predecir si conseguiremos apoyo republicano adicional, pero sí sé una cosa: sé lo que todos estamos escuchando de nuestros electores, y es que están profundamente en contra de esta guerra”.
La votación se produce apenas un día después de que Trump anunciara que Estados Unidos no llevaría a cabo ataques “programados” contra Irán el martes, aunque advirtió que estuvo “a una hora” de ordenar nuevos bombardeos, lo que para Kaine convierte este momento en “el momento perfecto para hacer lo que deberíamos haber hecho en febrero, y tener una discusión en el Congreso sobre la justificación, el plan y los estrechos”.
El senador aludió también al creciente costo económico del conflicto, que según un informe de la Universidad de Brown ha costado a los hogares estadounidenses un sobreprecio medio de más de 316 dólares en gasolina y diésel desde el inicio de las hostilidades.
Datos del Laboratorio de Soluciones Climáticas y del Proyecto Costos de Guerra cifran en 45 mil millones de dólares el gasto adicional acumulado por los consumidores estadounidenses en combustible desde el 28 de febrero, con los hogares de menores ingresos soportando la carga más pesada.
“Nos acercamos al Día de los Caídos. Mucha gente va a conducir mucho, va a pagar mucho por la gasolina, mucho más de lo que pagó el año pasado y lo recuerdan”, remachó Kaine, quien insistió en que el rechazo público a la guerra “se está endureciendo realmente ahora mismo”.
La votación de este marte representa un paso importante, aunque no definitivo.
Incluso si ambas cámaras del Congreso aprobaran la resolución, Trump dispondría del poder de veto, y los demócratas están lejos de reunir los dos tercios necesarios para anularlo.
Sin embargo, el líder de la minoría del Senado, Chuck Schumer, instó a los republicanos a “ser honestos consigo mismos” y romper el ciclo: “Ningún presidente, ningún presidente debería poder arrastrar a este país a la guerra solo”.
El demócrata por Pensilvania, John Fetterman, fue el único miembro de su partido que votó en contra de la moción, mientras que tres republicanos ausentes, Cornyn, Tuberville y Tillis, inclinaron la balanza a favor de los demócratas por primera vez desde que comenzaron a presentar estas resoluciones.
Recibe alertas de última hora directo en tu celular. ¡Únete a nuestro canal exclusivo de WhatsApp
Con la gasolina alcanzando un promedio nacional de 4.52 dólares por galón y la inflación disparada hasta el 3.8 por ciento anual,impulsada en buena medida por el encarecimiento de la energía, la presión ciudadana ha ido erosionando gradualmente la disciplina de voto republicana, y la deserción de Cassidy, tras su derrota en las primarias, podría no ser la última.
La pregunta que flota sobre el Capitolio es si esta grieta en el bloque republicano acabará por forzar una votación final que obligue al presidente a justificar ante el Congreso una guerra que, según los sondeos, una mayoría creciente de estadounidenses ya no está dispuesta a costear.











