CORTESIA: Warner Bros Media
¿Es Supergirl la confirmación de que el nuevo Universo DC va por buen camino?
Enrique González / CineXperto
La nueva Supergirl, protagonizada por Milly Alcock, representa mucho más que otra película de superhéroes. Se trata de la segunda gran producción del renovado Universo DC bajo la dirección de James Gunn y Peter Safran, un proyecto que busca devolver identidad y continuidad a una franquicia que durante años enfrentó cambios de rumbo, resultados irregulares en taquilla y una evidente falta de planificación.
Dirigida por Craig Gillespie, la cinta adapta el aclamado cómic Supergirl: Woman of Tomorrow. El resultado es una propuesta que busca alejarse de la estructura tradicional de las películas de superhéroes para ofrecer una historia con claras influencias del western espacial; solo que hay algunas opiniones divididas sobre su imagen.
Por su parte, la historia sigue a Kara Zor-El, quien, tras sobrevivir a la destrucción de Krypton, emprende un viaje por diferentes rincones del universo en busca de un propósito. Al mismo tiempo, Clark Kent (Superman) intenta convencerla de considerar al planeta Tierra como su hogar. Pero durante su travesía conoce a Ruthye, una joven decidida a encontrar al responsable del asesinato de su familia. Juntas inician una aventura que obligará a Supergirl a enfrentar el dolor que ha cargado desde la pérdida de su planeta y a descubrir qué tipo de heroína quiere llegar a ser.
Tal vez uno de los aspectos más interesantes de esta adaptación es la manera en que reinventa al personaje. La Supergirl de Milly Alcock está muy lejos de la imagen clásica de una heroína ejemplar. Es impulsiva, emocionalmente inestable por momentos, desafiante y con una personalidad mucho más rebelde, y en momentos la veremos consumiendo bebidas alcohólicas. Pero este comportamiento la lleva a reaccionar con ira, tomando caminos que pueden causar más dolor interno. Ese enfoque puede resultar polémico, pero también consigue humanizarla y diferenciarla claramente de Superman. Milly Alcock demuestra por qué fue elegida para encabezar esta nueva etapa del personaje.
En cuanto a la crítica especializada, la película ha generado opiniones divididas respecto a su narrativa. La mayoría coincide en que Milly Alcock ofrece una actuación sobresaliente y que Craig Gillespie imprime una personalidad visual distinta al proyecto. Sin embargo, varios críticos consideran que el desarrollo de la historia resulta irregular y que algunos cambios de tono afectan el impacto emocional de la película. Entre el público, la recepción también ha sido mixta. Muchos espectadores han celebrado que DC se atreva a presentar una heroína más compleja y vulnerable, mientras otros consideran que esta versión se aleja demasiado de la imagen tradicional de Supergirl.
Pero más allá de sus cualidades cinematográficas, Supergirl representa una prueba importante para James Gunn. El éxito de esta película es sumamente importante para medir si el público está dispuesto a seguir el nuevo Universo DC. Un buen desempeño fortalecería la confianza de Warner Bros. en la estrategia de construir un universo conectado con personajes de distintos perfiles.
Finalmente, Supergirl representa un paso interesante para esta nueva etapa del Universo DC. No es una película perfecta y su ritmo irregular impide que alcance todo su potencial, pero sí demuestra que DC Studios está dispuesto a asumir riesgos creativos y a construir personajes con mayor profundidad emocional. Milly Alcock consigue que esta nueva Kara Zor-El tenga identidad propia, algo indispensable para un personaje que durante décadas vivió a la sombra de Superman.











