Orden ejecutiva elimina restricciones a diésel para reducir costos agrícolas. CORTESIA: Governor Katie Hobbs / Facebook
La gobernadora de Arizona, Katie Hobbs, emitió una orden ejecutiva para suspender temporalmente las restricciones sobre el uso de diésel rojo en carreteras para operaciones agrícolas y elevar a 90,800 libras el límite de peso para vehículos que transportan productos del campo en vías no interestatales.
La medida busca aliviar de inmediato a los agricultores y ganaderos del estado que enfrentan costos energéticos en aumento, así como a las familias que resienten el encarecimiento de los alimentos, según el comunicado oficial de la Oficina de la Gobernadora.
“Los arizonenses están sintiendo el apretón en la tienda de comestibles y estamos dando un paso adelante para ofrecer alivio”, declaró Hobbs, de acuerdo con el comunicado.
“Al reducir impuestos y regulaciones para nuestros agricultores y ganaderos, estamos bajando el costo de hacer negocios y ayudando a las familias de Arizona a poner comida en la mesa frente a los costos que se dispararon por la guerra con Irán”, agregó la gobernadora.
La orden ejecutiva instruye al Departamento de Transporte de Arizona a emitir los permisos de sobrepeso necesarios sin costo alguno y también ordena a las agencias estatales dar menor prioridad a la aplicación de las reglas sobre el uso de diésel teñido para vehículos dedicados al cultivo y distribución de productos agrícolas hasta el 31 de diciembre de 2026.
Crisis energética y transporte
La medida se produce en un contexto de interrupciones severas en el mercado energético global provocadas por el conflicto con Irán, que han disparado los precios del diésel.
En Arizona, el promedio estatal del diésel se ubicaba en 6.24 dólares por galón el lunes, un aumento del 74 por ciento respecto al año anterior, según el seguimiento de AAA.
El costo de los precios del diésel es particularmente crítico para la agricultura porque alimenta tractores, bombas, cosechadoras y los camiones que transportan productos perecederos desde el campo hasta los centros de distribución.
La acción de Hobbs sigue a una orden ejecutiva del presidente Donald Trump para ampliar la disponibilidad de diésel rojo hasta fin de año y la gobernadora también pidió al gobierno federal que permita a los vehículos comerciales con un peso bruto de 90,800 libras circular libremente por las carreteras interestatales, una medida que requeriría autorización federal, según el comunicado.
Respaldos del sector agrícola
La representante estatal Mariana Sandoval, cuyo distrito incluye San Luis, Somerton, gran parte de Yuma y extensas zonas agrícolas del estado, respaldó la decisión.
“Los precios del diésel se han disparado por la imprudente guerra de elección del presidente Trump con Irán”, declaró Sandoval.
“Su incompetencia está dañando directamente a los productores de frutas y verduras y a los ganaderos de mi distrito, así como a los camioneros que deben pagar más para transportar productos a los mercados”, agregó la legisladora.
Sandoval subrayó que: “Todos estamos pagando precios más altos por los alimentos debido al aumento del precio del diésel y aplaudo a la gobernadora Hobbs por usar sus poderes ejecutivos para hacer la vida más asequible para los arizonenses durante estos tiempos difíciles”.
Los líderes agrícolas del estado también respaldaron la decisión, como John Boelts, presidente de la Arizona Farm Bureau, quien declaró que “el diésel es uno de los mayores costos para las familias que cultivan y mueven la comida y la fibra de Arizona”.
Dave Puglia, presidente de Western Growers, señaló que permitir cargas más pesadas y el uso de diésel rojo “ayudará a mitigar los altos costos de transporte y protegerá la calidad de los cultivos perecederos”.
Cory Mellon, de la Yuma Fresh Vegetable Association, agregó que la medida “ayuda a mantener la comida cultivada en Arizona competitiva y más asequible para los consumidores”.
Con esta orden, Arizona se suma a una coalición creciente de estados bipartidistas que han tomado medidas ejecutivas sobre el diésel teñido para reducir la carga del transporte, bajar los costos en el campo y moderar los precios en las tiendas, de acuerdo con el comunicado de la gobernadora.










