La fiscal general de los Estados Unidos, Pam Bondi, compareció esta mañana ante el Comité Judicial del Congreso de los Estados Unidos. CORTESIA: Department of Justice
Evento se convierte en un juicio al encubrimiento con gritos, insultos y manos en alto
La fiscal general Pam Bondi llegó al Comité Judicial con la estrategia ensayada a los cuatro minutos, el demócrata Ted Lieu proyectó una imagen del fallecido pedófilo y traficante sexual Jeffrey Epstein junto a Donald Trump y preguntó si hubo menores en esas fiestas.
Bondi respondió que “no hay pruebas de que Donald Trump haya cometido un delito”; Lieu contraatacó: “Está mintiendo bajo juramento”.
El griterío inaugural duró quince minutos y el presidente del comité, Jim Jordan, perdió el control de la sala .
Bondi empleó el libreto que tanto éxito le dio en octubre: insultar para no responder.
Te puede interesar: Presidente Trump se dice exonerado con los archivos del caso Epstein
Al demócrata Jamie Raskin lo llamó “abogado fracasado”; al republicano Thomas Massie, coautor de la ley de transparencia, lo despachó como “político fracasado” e “hipócrita”.
Massie, imperturbable, preguntó quién ordenó redactar los nombres de poderosos y publicar los datos de víctimas, pero Bondi jamás respondió .
La legisladora Pramila Jayapal acumuló el momento más devastador: pidió a las sobrevivientes de Epstein que levantaran la mano si el Departamento de Justicia aún no se había reunido con ellas .
Una a una, todas las mujeres en la galería alzaron el brazo.
“¿Se disculpará con ellas por lo que su departamento les ha hecho?”, exigió Jayapal . Bondi se negó, acusándola de arrastrarla “a la cloaca con su teatro”.
Minutos antes, Bondi había dicho sentir “profundamente” lo que esas víctimas sufrieron por “ese monstruo”; la palabra se le atragantó cuando debía convertirla en disculpa.
Raskin, en su intervención, sintetizó la acusación demócrata: “Usted ha convertido el Departamento de Justicia del pueblo en el instrumento de venganza de Trump”.
El presidente ordena procesamientos “como quien pide pizza y usted entrega siempre”.
Citó a James Comey, Letitia James, Jerome Powell y a los seis congresistas que grabaron el video sobre órdenes ilegales, Bondi respondió con evasivas y ataques personales, pero no negó los cargos .
La Casa Blanca intentó desviar la narrativa horas antes y Karoline Leavitt insistió en que algunos documentos liberados pueden incluir “imágenes, documentos o videos falsos o presentados de manera fraudulenta”, una coartada para desacreditar cualquier mención a Trump.
El fiscal general adjunto Todd Blanche repitió que no hay investigaciones activas ni nuevos procesamientos: “El caso Epstein está cerrado”, dijo.
Pero en la sala del comité, las sobrevivientes permanecieron con el brazo en alto. Nadie les había preguntado nada en años, mientras Bondi se negó a mirarlas.
Jayapal las señaló una por una, leyó sus nombres, les agradeció por estar allí.
La fiscal general seguía atrapada en su libreto de improperios, pero el foco ya no estaba sobre ella .
¡Únete a nuestro canal de WhatsApp! Entérate primero que nadie de las noticias
La audiencia, programada para hablar de presupuesto y redes de banda ancha, se convirtió en el epílogo de una promesa incumplida; Trump había jurado liberar todos los archivos y hoy su fiscal general protege a los poderosos y expone a las víctimas.
Massie, el republicano que forzó la publicación, lo resumió antes de ser insultado: “Literalmente, lo peor que podían hacerle a los sobrevivientes, usted se lo hizo” .
Bondi prometió corregir los errores de redacción. Nadie en la galería le creyó.












