Don Pablo Félix, un amante de la vida

Comparte este Articulo:

Image

Don Pablo Félix nació un 15 de enero de 1932 en Torreón, Coahuila; acaba de cumplir 90 años y dice que quiere vivir  “por lo menos otros 100”. Es pues, sin lugar a dudas, un amante de la vida.

Lleva 53 años casado con el amor de su vida, doña Dolores Ríos-Félix, oriunda de Magdalena de Kino, Sonora, y de quien confiesa seguir profundamente enamorado y con la que procreó 6 hijos de los cuales viven 5: Pablo Jr., Zoilo J., Berenice, Bethoven y Nazareth; su segundo vástago, Isaías, murió muy pequeño con apenas 2 años.

Durante estas casi cinco décadas y media de prolífico matrimonio la dinastía Félix de la que él es considerado pilar principal, ha ido creciendo con la llegada de 12 nietos, que son su adoración al igual que su esposa y sus hijos. Con gran satisfacción y orgullo se cataloga a sí mismo también como un amante de su familia.

En su cumpleaños número 90 el pasado sábado 15 de enero, don Pablo Félix fue festejado como él quería: rodeado de sus hijos y nietos, así como amistades cercanas.

Su esposa y sus hijos planeaban sorprenderlo con una celebración grande en un elegante salón; estaba todo listo para casi 200 personas, pero debido a la agudización de la pandemia decidieron cancelarla de última hora, y tuvieron un convivio netamente familiar en su casa patriarcal, en el sur de Phoenix, con algunos de sus amigos más cercanos.

“Eso es lo que siempre quería tener en mi fiesta de 90 años, celebrar con mi esposa, mis hijos y mis nietos, tenerlos a todos reunidos y que fuera algo privado”, expresó el carismático hombre, quien a esa edad no alcanzada por muchos, se conserva con muy buena salud física y una asombrosa lucidez mental, que le permiten mantenerse activo en el cuidado de su casa y recordar con gran precisión fechas y acontecimientos importantes de él y su familia.

Bracero, músico, empresario y actor

Identificado por su singular bigote tipo revolucionario, parecido al de Pancho Villa, a lo largo de su vida don Pablo Félix ha sido bracero, músico, empresario y actor.

A principios de los años 50 ‘s fue contratado como bracero trabajando en los campos agrícolas de Texas y Nuevo México; hasta que poco después de 1960 decidió dedicarse de lleno a la música.

Siendo un virtuoso del acordeón, que hasta la fecha sigue tocando, como músico ganó fama y fortuna primero en México y luego en Estados Unidos con su grupo norteño Los Dorados de Torreón, que luego llamó Los Dorados de Pablo Félix y varios años después, ya en Phoenix lo cambió a Los Tacos Dorados; se codeaban con famosos artistas, como Lorenzo de Monteclaro y El Piporro, con quienes realizaron varias giras por el pacífico mexicano.

Sin haber estudiado actuación, Pablo Félix tuvo un esporádico paso por el cine nacional mexicano, haciendo el papel de músico en la película “Héroe a la fuerza”, al lado de doña Sara García, El Piporro, Don Ramón y Oscar Pulido.

En 1969 don Pablo y doña Dolores se conocieron y ese mismo año se casaron en Nogales, Arizona, donde nació el mayor de sus hijos, Pablo Jr.; a los dos años se vinieron a vivir primero a Guadalupe y luego a Phoenix, donde se establecieron definitivamente. Al paso de los años se hizo muy popular con su grupo, pues se presentaban cada semana en el programa Teledía 33, de Univisión.

Reconocido y recordado por su restaurante La Casa de Pablo, que durante 26 años mantuvieron en operaciones en el sur de Phoenix en la avenida Central y Elwood, don Pablo destacó como empresario; primero entre él y su esposa corrían el negocio, y poco a poco sus hijos se fueron sumando combinando su trabajo con la escuela. Con el sostén del negocio pudieron dar escuela a todos.

“Gracias a Dios y con mucho orgullo les digo que nuestros 5 hijos se graduaron de la universidad, todos son profesionistas gracias al esfuerzo de todos”, expresó emocionada doña Dolores.

En el 2016, después que el menor terminó su carrera, sus hijos les pidieron cerrar el restaurante y dedicar su tiempo a ellos, a descansar y pasear, ya sin presiones.

Ahora don Pablo y doña Dolores se dedican a disfrutar de su bendecida vida como padres y abuelos, apapachando siempre a sus hijos y nietos.

Al festejar sus 90 años, el señor Félix se siente saludable y con deseos de seguir viviendo; su secreto de su longevidad, en sus propias palabras ha sido “ser buen administrador de lo que uno come y toma”.

Mantente Conectado

Ultimos Post

Categorias

Podcast


Acompañanos en nuestro Podcast

podcast

Comparte este Articulo: