La guerra en Irán es desaprobada por casi el 70 por ciento de los estadounidenses y aún así, Pete Hegseth quiere más fondos para continuarla. CORTESIA: Department of War / Facebook
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, enfrentó este martes un duro interrogatorio ante el Comité de las Fuerzas Armadas del Senado, donde demócratas y republicanos evidenciaron la profunda división que amenaza con bloquear el financiamiento adicional para la guerra en Irán.
Hegseth solicitó un paquete suplementario de 67,000 millones de dólares para reponer arsenales y sostener las operaciones, pero su argumento chocó de frente con el escepticismo de los legisladores, que cuestionaron por qué el Pentágono necesita fondos frescos cuando aún tiene 75,000 millones de dólares sin gastar asignados el año pasado.
“Hay entrenamiento —tanto actual como futuro— que tendría que suspenderse si no recibimos nuestros fondos con urgencia”, advirtió Hegseth ante el comité, acompañado por el jefe del Estado Mayor Conjunto, general Dan Caine.
Te puede interesar: Cuatro soldados más mueren por guerra de Estados Unidos con Irán
El secretario estimó en 37,500 millones de dólares el costo total de la guerra hasta la fecha y defendió la necesidad de mantener el ritmo de inversión en sistemas como el escudo antimisiles Cúpula Dorada y las armas hipersónicas, dos prioridades de la administración Trump que, según admitió, absorberán el 95 por ciento de los recursos remanentes hacia finales de septiembre.
La senadora demócrata Jeanne Shaheen (Nuevo Hampshire) fue directa: “Si todavía tienen 75,000 millones disponibles, ¿Por qué le piden al contribuyente que absorba el costo de una guerra que no apoya, en lugar de pedir autorización para transferir fondos no utilizados?”.
Hegseth replicó que esos recursos ya están comprometidos, una explicación que no satisfizo a sus interlocutores.
El senador Chris Coons (Delaware) insistió en que el Pentágono debería priorizar las necesidades inmediatas de las tropas con el dinero ya disponible.
El momento más tenso llegó con los senadores Jon Ossoff (Georgia) y Gary Peters(Michigan).
Ossoff recordó que Hegseth afirmó al inicio de la guerra que la fuerza militar iraní había sido “destruida” y dejada “inefectiva para el combate”, y le preguntó si esa evaluación seguía en pie considerando que Irán ha continuado atacando a tropas estadounidenses, por las bajas en Jordania la semana pasada.
“Fue una victoria militar histórica”, sostuvo Hegseth, pero admitió que sus declaraciones no implicaban que las capacidades iraníes se hubieran reducido “a cero absoluto”.
Peters fue aún más incisivo: acusó al Pentágono de carecer de una estrategia clara y advirtió que Estados Unidos corre el riesgo de empantanarse en una “guerra eterna”.
“¡Qué vergüenza para usted y para quienes llaman a esto un atolladero y un fracaso, y luego quieren darse la vuelta y decir que apoyan a los combatientes!”, respondió Hegsethvisiblemente irritado.
El demócrata replicó que “el fracaso es usted, no los hombres y mujeres que están en el frente defendiendo su honor con distinción”.
Por su parte, Caine intentó despejar la presión con una fórmula repetida: “Si no es ahora, ¿cuándo? Y si no somos nosotros, ¿quién?”.
Recibe alertas de última hora directo en tu celular. ¡Únete a nuestro canal exclusivo de WhatsApp
Sin embargo, la jornada no dejó señales de que los demócratas estén dispuestos a ceder los siete votos que se necesitan para aprobar el paquete, lo que coloca al presidente Trump en una posición precaria justo cuando evalúa intensificar de nuevo un conflicto que él mismo desató hace casi cinco meses.
La audiencia dejó en claro que, mientras Irán sigue golpeando y los soldados estadounidenses mueren en Medio Oriente, el verdadero campo de batalla por el financiamiento de esta guerra se libra en los pasillos del Capitolio.












