El presidente de la Casa de Representantes, Mike Johnson propuso una extensión temporal de todos los fondos hasta el 22 de mayo, una medida que enfrenta un futuro incierto en la Cámara y que no podría ser aprobada por el Senado. CORTESIA: Speaker Mike Johnson
Cámara rechaza acuerdo del Senado y quiere extensión completa del Departamento durante dos meses
La Cámara de Representantes, liderada por el presidente Mike Johnson, rechazó este viernes el proyecto de ley aprobado por el Senado que habría financiado la mayor parte del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) hasta septiembre.
En su lugar, Johnson propuso una extensión temporal de todos los fondos hasta el 22 de mayo, una medida que enfrenta un futuro incierto en la Cámara y que no podría ser aprobada por el Senado antes de que el cierre parcial se convierta este sábado en la suspensión de fondos más larga en la historia del país.
El Senado, liderado por el líder de la mayoría John Thune, había aprobado un proyecto que financiaba a todas las agencias del DHS excepto al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y la Patrulla Fronteriza, con la promesa de agregar fondos para esas dependencias más adelante mediante un proceso de reconciliación presupuestaria.
Sin embargo, Johnson rechazó esa opción al afirmar que “los republicanos no serán parte de ningún esfuerzo por reabrir nuestras fronteras o detener la aplicación de las leyes migratorias”.
La decisión crea una brecha táctica entre Johnson y Thune, quien había dado por concluidas semanas de negociaciones fallidas y había impulsado el proyecto de ley del Senado con la esperanza de aprobar luego los fondos para ICE y la Patrulla Fronteriza en un proceso partidista
Mientras tanto, el presidente Donald Trump ha mantenido sus críticas centradas en los demócratas y ordenó al DHS pagar a los agentes de la TSA, con el anuncio de que los cheques se entregarían a partir del lunes.
El plan de Johnson de una extensión de 60 días recibió una recepción fría en el Senado, donde incluso los republicanos advirtieron que solo prolongaría el cierre parcial.
El líder de la minoría Chuck Schumer calificó la propuesta como “muerta al llegar” al otro lado del Capitolio, mientras que una fuente del Senado indicó que la forma más rápida de terminar el cierre es que la Cámara apruebe el proyecto de ley que ya había sido aprobado por el Senado.
En Arizona, los efectos del cierre se han sentido con crudeza, el Aeropuerto Internacional Sky Harbor de Phoenix registró esta semana una tasa de ausentismo del 20.3% entre los agentes de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA), que han trabajado más de un mes sin salario.
Más de 400 agentes han renunciado en todo el país, y las filas de seguridad han superado las dos horas en algunos momentos, afectando a los viajeros en plena temporada de vacaciones de primavera.
El congresista Greg Stanton (D-AZ) había criticado el despliegue de agentes de ICE en los aeropuertos como una medida “innecesaria y contraproducente”, mientras que la alcaldesa de Phoenix, Kate Gallego, calificó la idea como “poco brillante”
Los agentes de ICE, que sí reciben su salario, han sido vistos en la terminal 4 sin máscaras y armados, realizando tareas para las que no están entrenados formalmente, aunque la gran mayoría simplemente están ahí parados.
La incertidumbre también afecta a las agencias que dependen del DHS, como la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA), cuyos recursos se han reducido justo cuando se acerca la temporada de huracanes
En Arizona, las comunidades del Valle han dependido de fondos federales para programas de alivio del calor y asistencia en desastres, recursos que ahora permanecen congelados mientras los legisladores continúan el enfrentamiento político.
Johnson intentó calmar las diferencias con Thune, afirmando que “no llamaría a John Thune el ingeniero de esto”, y culpó a los demócratas del Senado por el estancamiento
Sin embargo, cinco fuentes del Senado señalaron que no hay posibilidad de que los demócratas permitan que el plan de la Cámara avance en las sesiones pro forma de las próximas dos semanas, y que incluso cuando el Senado regrese, no alcanzaría los 60 votos necesarios.
Mientras tanto, los viajeros de Arizona y de todo el país siguen enfrentando las consecuencias de un cierre que ya supera las cinco semanas; el caos en los aeropuertos, la falta de personal en seguridad y la incertidumbre sobre los servicios esenciales se han convertido en el nuevo normal, mientras los líderes del Congreso no logran un acuerdo y la población paga el precio de una batalla política que muestra pocas señales de resolverse.











