Booker fue el faro ofensivo con 31 puntos y 8 asistencias y encontró un ritmo prístino con el balón, creando espacios constantemente. FOTO: Oscar Ramos / Prensa Arizona
Phoenix mejora su récord 23-15 en la temporada y éste domingo recibe a los Washington Wizards
Los Phoenix Suns consiguieron una victoria de carácter, 112-107 sobre New York Knicks, este viernes. Un partido irregular pero combativo que el plantel valora como aprendizaje crucial para la fase final. “Sí, 100%”, afirmó Devin Booker sobre el valor de estos triunfos.
Con un récord de 23-15, Phoenix consolida su posición para los playoffs y encuentros como este, en entornos hostiles, son la prueba de fuego que buscan. Son experiencias para aprender más los unos de los otros, señaló la organización.
Booker fue el faro ofensivo con 31 puntos y 8 asistencias y encontró un ritmo prístino con el balón, creando espacios constantemente. A pesar de un 10-23 en tiros de campo, su liderazgo fue esencial para estabilizar al equipo.
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Dillon Brooks aportó 27 puntos; sin embargo, el ataque colectivo fue irregular, pero fie la defensa, con posesiones de gran tenacidad, tapó los errores en ofensiva. Un balón perdido de Booker en la última minuta mantuvo la incertidumbre.
La jugada decisiva llegó tras una canasta de Booker. Nueva York reaccionó con una doble marca que él aprovechó; encontró a Royce O’Neale desmarcado. O’Neale ejecutó su movimiento característico: una finta de pase que perfeccionó en Utah.
“Empecé a hacerlo en la secundaria como una broma”, confesó O’Neale sobre su finta. Booker explicó su efectividad: “El reporte scouting dice que persigan a O’Neale; y cómo a veces lanza de más lejos, los cierres defensivos son más desesperados”. Su triple puso a Phoenix arriba 110-105.
El desenlace no fue tranquilo. Oso Ighodaro erró dos tiros libres con 30 segundos restantes, pero se redimió. Defendió con excelencia a Jalen Brunson, candidato al MVP, para negarle un triple. “Hay que darle crédito a Oso”, elogió Booker.
En la siguiente posesión, Grayson Allen forzó un salto entre dos y mostró un esfuerzo vital. Corrió hacia Mikal Bridges y le golpeó el balón para ganar la posesión. “Esa jugada, cambió el juego”, afirmó el entrenador Jordan Ott.
Allen, quien no anotó triples en seis intentos, destacó la mentalidad del equipo. “En este equipo es más natural impactar con energía de otras formas”, dijo. Selló el partido con cuatro tiros libres clave en los segundos finales.
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Phoenix resistió el dominio reboteador de Mitchell Robinson, quien capturó 14 rebotes. Ocho de ellos fueron en el cuarto periodo, desafiando la línea interior de los Suns. También superaron una pobre noche de Jordan Goodwin (0-7 en triples).
La diferencia clave fueron las pérdidas de balón. Nueva York cometió 18, por 10 de Phoenix. Los Suns convirtieron esos errores en 22 puntos, un factor decisivo en el resultado final. Jalen Brunson acabó con 27 puntos para los Knicks.
La atención ahora se centra en Jalen Green. Su plazo para ser reevaluado finaliza el lunes. El entrenador Ott confirmó que, al regresar, lo hará en el quinteto inicial. Se espera su vuelta para la mitad de la próxima gira de seis juegos.
Phoenix inicia esa gira el martes en Miami, seguido de Detroit y un regreso a Nueva York. Victorias como la de este viernes son el banco de pruebas que necesitan para abril. Un triunfo feo, pero que forja la resiliencia necesaria para la postemporada.












