En mi primera columna del 2026 me hubiera gustado decirles Feliz Año Nuevo, pero les estaría mintiendo. Más que nunca estamos en la puerta de una guerra global sin precedentes impulsado por la avaricia corporativa.
Grandes corporaciones mundiales basadas en Estados Unidos, Canadá y Europa usan los ejércitos de esas naciones como brazo armado para amedrantar a los países que osan luchar por el bien estar de sus poblaciones.
Estados Unidos a petición de corporaciones petroleras y mineras acaba de atacar a Venezuela y extraer al presidente Nicolás Maduro con un despliegue de arrogante fuerza militar utilizando la falsa narrativa de la guerra contra el narcotráfico.
A la misma vez que perdona al expresidente de Honduras Juan Orlando Hernández sirviendo una condena de 45 años por narcotráfico.
La guerra contra el narcotráfico se inventó cuando se terminó la guerra fría entre Rusia y Estados Unidos que se utilizó para declarar la guerra contra Nicaragua, El Salvador, Chile, Cuba, o cualquier otro país que intentara independizarse económicamente de Estados Unidos.
La razón para invadir o financiar grupos de oposición era simplemente que estaban luchando en contra la amenaza comunista y al desmantelar la Unión Soviética y comenzar relaciones económicas con China se tenía que inventar otra amenaza, otro Cu Cuy y este nuevo Cu Cuy no era más ni nada menos que un Escobar, un Caro Quintero, un Señor de los Cielos, que dicho sea de paso ayudaban a la CIA para transportar la droga a las calles de Los Ángeles, San Francisco, Nueva York, Miami, con la que financiaban la guerra contra los “comunistas”.
La razón es y era seguir extrayendo desde “un kilo de oro a una simple banana”, como dice una canción de José de Molina, “Del Bravo hasta la Patagonia”.
Ahora con Trump ya ni siquiera se esconde la razón por la que atacaron Venezuela, “El Petróleo” que dice Trump pertenece a “Las compañías norteamericanas”.
Cambiando de tema este 4 de enero ICE hizo su primera redada del Home Depot de la calle 36 y Thomas separando a las familias de cuando menos dos jornaleros, uno casado con una mujer Nativo-Americana por 20 años y a otro con hijos nacidos aquí de 13 años.
Persiguieron a un jornalero que tenía autorización de estar aquí pero después de interrogarlo lo soltaron él dijo que le dijeron: “¿Si tienes papeles para que corres?” Algo que nosotros siempre le decimos a los Jornaleros que no corran, pero es difícil dominar el instinto ancestral de sobrevivencia de “pelear o correr” cuando amenazado por las bestias salvajes bajo el mando de Donald Trump.
Entonces no podemos decir Feliz Año Nuevo, solo podemos desearle un Año Nuevo de Resistencia Organizada; únase a los Comités de Defensa del Barrio o cualquier otra organización que le ofrezca orientación y apoyo en caso de una redada.
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No es ni la primera ni la última vez que nuestro pueblo ha sido atacado. En 1976 escribí una canción imitando la letra de la canción Al Estilo Americano que decía.
“Me agarro la inmigración al estilo americano,
y aunque no soy criminal de ese modo me han tratado.
Trabajaba en una fábrica de Los Ángeles hermanos,
y en el mero día de pago una redada tiraron.
Rumbo a México ya voy a ver que me espera allá.
Mientras tanto allá en Los Ángeles queda mi familia sola.
Sabe Dios como le harán.
Despedida no les doy porque tengo que volver,
a mi familia reunirme y una cuenta cobrare”.












