Una parada de tráfico rutinaria cerca de la Interestatal 10 resultó en un decomiso masivo de narcóticos. El oficial canino Echo fue fundamental para descubrirlo. Foto: Buckeye Police Department
Una parada de tráfico que parecía rutinaria el día de ayer terminó con un importante golpe al narcotráfico, luego de que la Policía de Buckeye lograra la incautación de 210 libras de metanfetamina.
El incidente comenzó cuando los oficiales detuvieron a un conductor sobre Perryville Road, cerca de la Interestatal 10, tras cometer una infracción de tránsito.
El olfato de “Echo” fue determinante
Basados en la información y las sospechas recopiladas en el lugar de los hechos, los agentes solicitaron la asistencia de su unidad canina. El perro policía, llamado Echo, respondió al llamado y rápidamente alertó a los oficiales sobre la presencia de narcóticos en el vehículo.
La señal del canino llevó a una inspección minuciosa del automóvil. Durante el registro, las autoridades descubrieron las 210 libras de metanfetamina, las cuales se encontraban ocultas en el interior de varias bolsas de lona deportivas.
Intervención federal y prevención del delito
Debido a la enorme cantidad y el volumen de las drogas aseguradas, el caso ha escalado de nivel. Las autoridades confirmaron que la investigación se mantiene en curso y ahora se trabaja de la mano con agencias federales para rastrear el origen y destino del narcótico.
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El departamento policial catalogó este operativo como un claro ejemplo de excelente trabajo, subrayando que esta rápida intervención evitó de manera efectiva que esta peligrosa droga fuera distribuida y traficada por las calles de la ciudad.












