Tom Homan durante su recorrido por la Expo de Seguridad Fronteriza realizada esta semana en el Centro de Convenciones de Phoenix amenazó con más redadas de ICE. FOTO: Oscar Ramos / Prensa Arizona
El encargado de la política migratoria de la Casa Blanca, Tom Homan, y el director interino del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), Todd Lyons, realizaron declaraciones incendiarias durante la Exposición de Seguridad Fronteriza en Phoenix.
Ante un público compuesto por agentes federales, contratistas militares y representantes de la industria, ambos funcionarios defendieron las deportaciones masivas y lanzaron duras advertencias a quienes critican la actuación de la administración Trump.
Homan, conocido como el “zar de la frontera”, dedicó buena parte de su discurso inaugural a condenar las comparaciones entre los agentes de ICE y los nazis.
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“Los hombres y mujeres de ICE que se colocan sus armas en la cadera y usan el chaleco antibalas todos los días para salir a arriesgar sus vidas por esta nación no merecen esa mierda”, dijo.
Visiblemente indignado, añadió que “que cualquier miembro del Congreso los compare con los nazis o los racistas es el insulto supremo”.
El funcionario rechazó asimismo las críticas al uso de pasamontañas por parte de los agentes, una práctica que la fiscal general de Arizona, Kris Mayes, ha denunciado.
“Ojalá no tuviera que usarlos, pero debido al discurso de odio de los medios, de miembros del Congreso y de gobernadores y alcaldes que no tienen ni idea de lo que hablan, es necesario. Las amenazas han aumentado más de un ocho mil por ciento”, sostuvo.
En un mensaje dirigido a los sectores del propio movimiento MAGA que consideran insuficientes las deportaciones, Homan fue tajante.
“Aún no han visto nada”, advirtió entre aplausos, adelantando que se avecina un periodo de redadas masivas; aseguró que el secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, se ha comprometido a contratar más oficiales de deportación y que “este va a ser un buen año”.
El zar fronterizo también amenazó a los estados que limitan la colaboración con las autoridades federales.
“Vamos a inundar la zona. Van a ver más agentes de ICE que nunca”, dijo en referencia a un proyecto de ley en Nueva York que prohibiría los acuerdos de cooperación 287(g).
La agenda de Trump
Por su parte, Todd Lyons, quien dejará el cargo a finales de este mes, sorprendió al confesar durante un panel sobre el estado de la frontera que “ahora estamos deportando personas a países que ni siquiera sabía que existían”.
La frase se refería al programa de deportación a terceros países mediante el cual la administración ha enviado a inmigrantes a naciones africanas con las que no tienen ningún vínculo, una práctica que Lyons calificó como “un cambio radical” para ejecutar la agenda de deportaciones masivas de Trump.
El año pasado, en este mismo foro, el director de ICE ya había protagonizado una polémica al asegurar que su agencia debía tratar las deportaciones “como Amazon Prime, pero con seres humanos en lugar de paquetes”.
Tanto Homan como el comisionado de Aduanas y Protección Fronteriza, Rodney Scott, rechazaron con vehemencia un reportaje de ProPublica que documentó más de ciento setenta arrestos de ciudadanos estadounidenses por parte de agentes migratorios.
“Nosotros no arrestamos a ciudadanos estadounidenses, arrestamos a criminales. Punto”, declaró Scott, pese a que múltiples investigaciones han demostrado que ICE ha detenido a ciudadanos que luego fueron liberados sin cargos.
Homan negó también, falsamente, que se hayan producido arrestos en iglesias u hospitales, una afirmación que contradice los registros públicos de operativos ocurridos tras la eliminación por parte de la administración Trump de las protecciones que designaban estos lugares como zonas sensibles.
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La exposición, sirvió de escaparate para que decenas de contratistas ofrecieran a los agentes que recorrían los pasillos desde drones y plataformas de vigilancia con inteligencia artificial hasta guantes detectores de metales.
Mientras Homan prometía más deportaciones y Lyons admitía su desconocimiento geográfico, los vendedores de tecnología militar y los representantes de centros de detención privados hacían negocio en una feria que consolida a Phoenix como la capital oficiosa del lucrativo complejo industrial fronterizo.











