Piden republicanos un billón para el Salón

Comparte este Articulo:

Image

La portavoz de la Casa Blanca ya había comenzado a modificar su argumento antes del supuesto atentado. CORTESIA: The White House / Facebook

Contribuyentes y no donantes pagarían por “reforzar la seguridad del proyecto”

Durante meses, el presidente Donald Trump prometió que el nuevo y fastuoso salón de baile que construye en los jardines de la Casa Blanca sería un regalo de donantes privados a la nación, sin costar ni un centavo a los contribuyentes. 

Esa promesa se desmoronó esta semana, cuando los republicanos del Senado incluyeron una partida de 1,000 millones de dólares en fondos públicos para reforzar la seguridad del proyecto; el vocero de la Casa Blanca, Davis Ingle, justificó la erogación al sostener que “debido en parte al reciente intento de asesinato contra el presidente Trump en la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca, la propuesta proporcionaría al Servicio Secreto los recursos que necesitan para endurecer por completo el complejo de la Casa Blanca”.

Te puede interesar: La caída de Spirit Airlines

El presidente del Comité Judicial del Senado, el republicano Chuck Grassley, incluyó la astronómica suma en un proyecto de ley de seguridad fronteriza que forma parte del paquete de reconciliación presupuestaria que el Partido Republicano pretende aprobar este mismo año. 

El texto legislativo destina los fondos a “ajustes y mejoras de seguridad, incluidas las características de seguridad subterráneas y sobre el terreno relacionadas con el Proyecto de Modernización del Ala Este”, una descripción que abarca desde defensas contra ataques con drones hasta un refugio antibombas y un centro médico subterráneo.

La cifra contradice frontalmente el relato original del mandatario, quien en noviembre pasado afirmó en el Despacho Oval que “no se utilizará ni un centavo del gobierno federal”, y en enero insistió en sus redes sociales en que se trataba de “un REGALO (¡CERO financiación de los contribuyentes!) a los Estados Unidos de América, de entre 300 y 400 millones de dólares”.

Comcast Corp., la empresa matriz de NBCUniversal, figura entre los donantes corporativos que sí han aportado fondos para levantar el salón de 90,000 pies cuadrados, pero la factura de la seguridad ha quedado huérfana de mecenas.

Los demócratas reaccionaron con indignación y el senador Richard Blumenthal denunció que “esto ha sido un cebo y un anzuelo: prometieron que se financiaría con fondos privados y ahora, al parecer, los contribuyentes cargarán con el costo”.

Su colega Chris Coons calificó el episodio como “otro ejemplo trágico del presidente Trump prometiendo una cosa y haciendo otra: dijo que iba a hacer algo grandioso para el pueblo estadounidense, y en su lugar demolió el Ala Este histórica sin consulta seria ni participación pública”.

Los legisladores demócratas planean forzar una votación para eliminar la partida del proyecto de ley cuando este llegue al pleno del Senado a finales de mayo; “solo aviso que ahora todo el mundo tendrá que votar a favor o en contra del salón de baile”, advirtió el senador Brian Schatz en sus redes sociales. 

La maniobra pretende exponer a los republicanos a un voto incómodo en un año electoral donde el encarecimiento de la gasolina por la guerra en Irán ya lastra las encuestas del partido.

Recibe alertas de última hora directo en tu celular. ¡Únete a nuestro canal exclusivo de WhatsApp

Algunos republicanos, sin embargo, defendieron el gasto sin asomo de rubor; el senador Kevin Cramer, de Dakota del Norte, argumentó que “mientras los liberales insistan en disparar contra presidentes, hará falta muchos recursos para protegerlos”, en una frase que desviaba la atención del hecho de que ni los liberales ni los demócratas estaban detrás del ataque del sábado 25 de abril, sino un individuo que fue reducido por el Servicio Secreto.

La Casa Blanca ya había comenzado a modificar su argumento antes del tiroteo y en una presentación judicial del mes pasado, los abogados de la administración describieron la estructura como “vital” para la seguridad del presidente y precisaron que se estaba construyendo con materiales capaces de resistir ataques con drones.

Los planos filtrados revelaron además la inclusión de un búnker subterráneo y un centro médico, instalaciones que difícilmente encajan en la descripción de un simple salón para cenas de Estado que Trump había vendido inicialmente.

Las noticias importantes en tu bandeja de entrada. ¡Suscríbete al boletín gratuito de Prensa Arizona!

Mantente Conectado

Ultimos Post

Categorias

Podcast


Acompañanos en nuestro Podcast

podcast

Comparte este Articulo: