El jardinero Lourdes Gurriel tuvo una recuperación en tiempo récord y ya está nuevamente patrullando los jardines del equipo de Arizona. CORTESIA: Arizona Diamondbacks / Facebook
Los Diamondbacks de Arizona han comenzado la temporada 2026 de forma notable, impulsados por el sorpresivo desempeño de jugadores emergentes como José Fernández e Ildemaro Vargas y por el esperado regreso del jardinero Lourdes Gurriel Jr., quien superó una lesión de ligamento cruzado anterior en tiempo récord.
El equipo, que este fin de semana derrotó a los Azulejos de Toronto en el Chase Field, ha sabido sortear las bajas de titulares clave con una mezcla de ingenio, versatilidad y la calidez de un clubhouse que ha recibido de vuelta a uno de sus peloteros más queridos por la afición del desierto.
La ausencia del inicialista Carlos Santana por una distensión en el aductor abrió una curiosa escena en el cuadro interior: Fernández y Vargas han tenido que compartir el guante de primera base del propio Santana, una pieza de cuero púrpura con el parche dorado que acredita su Guante de Oro de 2024.
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El mánager Torey Lovullo describió la dinámica como un juego infantil en el que los jugadores “dejan el guante en primera base y corren hacia adentro”; Vargas, a través de un intérprete, explicó el peculiar acuerdo: “En realidad no teníamos un guante listo para usar, así que él fue lo suficientemente amable como para dejarnos tomarlo prestado”.
Fernández, cuyo nombre aún resuena con fuerza en la pelota latina, confesó que se trata de un sueño compartido y un aliciente profesional.
“Es un sueño. Quiero decir, algún día me gustaría ganar el mío propio”, declaró el joven jugador, quien el año pasado apenas jugó 69 entradas en primera base en Doble A.
A pesar de la novedad del puesto, Fernández ha respondido con solidez defensiva, acumulando junto a Vargas tres carreras salvadas a la defensiva y apenas un error desde que asumieron la responsabilidad de cubrir la inicial.
Lovullo ha elogiado la inteligencia beisbolera y la capacidad de adaptación del infielder: “Creo que es un excelente campocorto y un excelente antesalista, pero siento que cualquiera que pueda jugar en el campo corto puede moverse por el terreno y aceptar cualquier otra posición”.
Mientras el equipo navega por las lesiones, el sábado trajo consigo el momento más emotivo del joven calendario: el regreso de Lourdes Gurriel Jr. a la alineación.
El cubano, quien se rompió el ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda el año pasado, desafió los plazos médicos habituales de nueve a doce meses para estar de vuelta en apenas siete meses y dos semanas.
Gurriel aseguró que no tenía una fecha fijada en mente, sino que siguió un progreso diario riguroso: “A medida que pasaban los juegos, seguí los pasos de batear, batear y luego correr, y cuando vimos ese progreso, sentimos que era más realista”.
La afición del Chase Field le brindó una ovación cerrada tanto al anunciarse su nombre en la alineación como cuando pisó el jardín izquierdo.
Aunque en su primer turno al bate fue víctima de una espectacular atrapada de Vladimir Guerrero Jr. que le robó un hit, fue con su guante que “La Piña” dejó claro que está de vuelta.
En la cuarta entrada, Gurriel capturó una rola y lanzó un cohete a segunda base para poner out a Myles Straw que pretendía estirar un doblete, una jugada que provocó una ovación aún mayor y que el equipo celebró como si nunca se hubiera ido.
El jardinero central Alek Thomas admitió que ver los videos de la rehabilitación de Gurriel en Instagram le pareció “una locura”, especialmente cuando lo vio deslizarse en diciembre pasado.
El propio Gurriel reconoció que lo más difícil de la recuperación fue el aspecto mental, sobre todo en los períodos donde el avance parecía estancarse.
“Fue una buena dedicación. No fue apresurado ni nada. Tuvimos una temporada baja dura y cuando llegué aquí en febrero, esa es la recompensa por eso”, explicó el cubano, quien contó con la ayuda de su preparador físico Jorge Rivera en Miami.
Lovullo planea manejar con cautela la carga de trabajo de Gurriel, permitiéndole jugar el domingo y luego aprovechar el día de descanso del lunes para alinearlo los tres juegos ante los Medias Blancas de Chicago.
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“Esto está ligado al equipo médico y aún vamos a ser muy cuidadosos con él. No queremos que nada retroceda con su rodilla”, aclaró el piloto, quien confía en que los días de descanso en el calendario facilitarán la transición sin necesidad de enviarlo a la banca.
Con los bates sorpresa de los jóvenes y el corazón recuperado de un veterano querido, los Diamondbacks navegan la primavera con la mira puesta en mantenerse como una escuadra competitiva y llena de historias de superación.












