Los latinos están inclinados a votar por Katie Hobbs, quien supera por más de 30 puntos a Andy Biggs, de acuerdo con la reciente encuesta de la Universidad de Texas. Foto: Oscar Ramos / Prensa Arizona
A cinco meses de las elecciones generales de noviembre, una encuesta divulgada recientemente por la organización UnidosUS reveló que la gobernadora demócrata Katie Hobbs aventaja por 31 puntos porcentuales al republicano Andy Biggs en la intención de voto de los latinos de Arizona, un segmento que se ha expandido aceleradamente y que podría definir la contienda por la gubernatura.
El sondeo, elaborado por el profesor Daron Shaw de la Universidad de Texas, muestra que el 52 por ciento de los latinos votaría por Hobbs, mientras que solo el 21 por ciento respaldaría a Biggs, aunque un porcentaje significativo de independientes y republicanos aún no define su preferencia.
“La indecisión por parte de los independientes, o republicanos, o de los electorados de tendencia republicana es donde se concentra gran parte de la acción en este momento”, explicó Shaw en una conferencia telefónica.
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El académico subrayó que la encuesta, aplicada a cientos de arizonenses, capturó un electorado latino en el que el 40 por ciento a nivel nacional se incorporó al padrón en los últimos cuatro años; en Arizona, ese porcentaje asciende al 35 por ciento, lo que implica que uno de cada tres votantes hispanos es nuevo desde 2022.
La vicepresidenta de UnidosUS, Clarissa Martínez de Castro, añadió que “la encuesta muestra que el 40 por ciento de los votantes hispanos se han sumado al electorado en los últimos cuatro años; el 35 por ciento en Arizona”, una cifra que refleja la dinámica demográfica del estado, donde los latinos representan ya cerca del 25 por ciento del padrón, según el Pew Research Center.
La ventaja de Hobbs entre los latinos supera el margen que obtuvo en 2022, cuando derrotó a la republicana Kari Lake por apenas 17 mil votos gracias a una coalición que incluyó a dos tercios del voto hispano.
Sin embargo, los datos de la encuesta también advierten sobre una posible erosión en la base del expresidente Donald Trump: el 19 por ciento de los latinos de Arizona que votaron por Trump en 2024 afirmó que no lo haría de nuevo.

Aunque la encuesta no preguntó directamente sobre la elección presidencial de 2026,Trump no está en la boleta, la cifra sugiere un descontento que podría transferirse a candidatos republicanos muy identificados con el trumpismo, como Biggs, quien preside el conservador House Freedom Caucus y fue uno de los principales impulsores de la anulación de los resultados de 2020.
Los tres temas que más preocupan a los latinos de Arizona, según el sondeo, son el costo de vida, la vivienda y la inmigración, una coincidencia con las prioridades del electorado general, pero que adquiere matices particulares en la comunidad hispana.
El aumento del precio de la gasolina, que esta semana ronda los 4.50 dólares por galón en el estado, los alquileres al alza y la persistente inflación, que cerró abril en un 3.8 por ciento anual, han golpeado con más fuerza a los hogares de ingresos medios y bajos, donde los latinos están sobrerrepresentados.
La encuesta no desglosa la opinión sobre las medidas específicas de cada candidato, pero los estrategas de ambos partidos interpretan que la ventaja de Hobbs se apoya en su gestión de los programas sociales y en la defensa que ha hecho de las protecciones a inquilinos y consumidores.
El equipo de Biggs minimizó los resultados y los atribuyó a la inclinación ideológica de la organización que encargó el estudio, aunque no ofreció datos propios que rebatan la tendencia.
El legislador, quien se perfila como el seguro candidato republicano tras arrasar en las primarias de abril, ha centrado su discurso en la seguridad fronteriza y en la crítica a las políticas de la administración Biden-Hobbs, a las que acusa de haber disparado la criminalidad.
Sin embargo, la encuesta sugiere que ese mensaje no ha calado con la misma fuerza entre los latinos, que sitúan la economía doméstica muy por encima de la retórica migratoria a la hora de decidir su voto.
El universo de votantes latinos en Arizona no deja de crecer: en 2020 sumaban 1.3 millones de electores elegibles; en 2024, 1.6 millones, y las proyecciones indican que en 2026 podrían rozar los 1.8 millones, lo que representa casi una cuarta parte del padrón total.
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Ese crecimiento, combinado con la alta proporción de nuevos votantes, convierte al bloque hispano en un campo de batalla que ninguna campaña puede darse el lujo de ignorar.
La encuesta de UnidosUS confirma que, a junio de 2026, la demócrata parte con una ventaja significativa entre los latinos, pero también que existe un amplio margen de indecisos que podría ser decisivo si alguna de las campañas logra movilizarlos a su favor en los meses que quedan antes de la elección.











