Cámaras de reconocimiento facial fueron trasladados al Puente Internacional Progreso, que conecta Progreso, Texas, con Nuevo Progreso. Foto: S&T
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés), a través de su Dirección de Ciencia y Tecnología (S&T), y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) ya llevan en el Puente Internacional Progreso, en Texas, una evaluación operativa de tres sistemas de reconocimiento facial.
Aunque la prueba se realiza en Texas, el proyecto tiene relevancia directa para Arizona.
La CBP ya tiene experiencia con reconocimiento facial en los cruces de Nogales y San Luis, y si la prueba en Progreso resulta exitosa, la tecnología podría eventualmente desplegarse en otros puertos peatonales de la frontera suroeste, incluidos los de Arizona, aunque, por ahora, la prueba sigue en curso y no hay una fecha definida para una implementación permanente.
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El sistema diseñado específicamente para capturar la imagen de los peatones que salen de Estados Unidos hacia México, en lo que representa la fase más avanzada de un proyecto que busca cerrar el registro biométrico de salida en los cruces terrestres, una capacidad que CBP ha identificado como prioritaria desde 2013.
Hasta octubre de 2025, la agencia había confirmado más de 516,601 casos de personas que permanecieron en Estados Unidos más allá del tiempo autorizado utilizando esta tecnología.
El reconocimiento facial en la frontera sur no es nuevo, pues desde 2013, la CBP ha trabajado en el desarrollo de un sistema biométrico de entrada y salida para extranjeros, y ha realizado pruebas piloto en diversos cruces terrestres, incluido Otay Mesa, California.
En 2018, la tecnología se implementó en los cruces de El Paso y Laredo, Texas y Nogales y San Luis, Arizona, pero la novedad del proyecto en Progreso radica en que se enfoca específicamente en la salida peatonal, un desafío operativo que la agencia no había resuelto completamente.
El marco regulatorio que permite estas pruebas se estableció en octubre de 2025, cuando el DHS publicó una regla final que entró en vigor el 26 de diciembre de 2025, autorizando a la CBP a tomar fotografías y recopilar datos biométricos faciales de todos los extranjeros al entrar o salir de Estados Unidos en aeropuertos, puertos terrestres, puertos marítimos y otros puntos de salida autorizados.
La regla eliminó las limitaciones anteriores a los programas piloto y amplió la recopilación biométrica a nuevas modalidades de viaje, incluyendo la salida peatonal.
La prueba en Progreso
En mayo de 2026, los equipos fueron trasladados al Puente Internacional Progreso, que conecta Progreso, Texas, con Nuevo Progreso, Tamaulipas.
Este cruce fue seleccionado porque más de 1.1 millones de peatones salen anualmente de Estados Unidos hacia México por esta vía, lo que representa un volumen significativo para probar la tecnología.
Los sistemas fueron instalados en diversas configuraciones, con cámaras montadas en postes a diferentes alturas para capturar a personas de distintas estaturas, y se realizaron pruebas tanto de día como de noche para evaluar el impacto de la iluminación y las condiciones climáticas.
Uno de los principales desafíos ha sido capturar imágenes faciales utilizables al aire libre, tanto de día como de noche, considerando factores humanos como el ritmo de caminata de los viajeros, así como el uso de sombreros, gafas de sol, paraguas y otros objetos.
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Los socios de la industria han utilizado inteligencia artificial y otras tecnologías para construir un entorno digital 3D de la zona de captura de imágenes, observar el movimiento de los peatones y analizar las imágenes faciales para determinar si son aptas para la comparación biométrica en el Servicio de Verificación de Viajeros de la CBP.












