Agentes del DHS catearon la casa de la congresista demócrata Ilhan Omar en Washington D.C. a solo tres semanas de las elecciones intermedias. Foto: Rep. Ilhan Omar / Facebook
WASHINGTON, D.C. — Agentes de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI, por sus siglas en inglés) ejecutaron una orden de registro en la casa de la congresista demócrata Ilhan Omar en Washington D.C. la madrugada de este lunes 12 de octubre de 2026, como parte de una investigación penal federal en curso, según confirmó el Departamento de Justicia.
La redada ocurre a tres semanas de las elecciones intermedias del 3 de noviembre, en las que Omar busca la reelección en el quinto distrito de Minnesota, de acuerdo con la Associated Press.
El Departamento de Justicia emitió un comunicado en el que confirmó la operación pero no proporcionó detalles sobre la naturaleza de la investigación. “Esta acción policial forma parte de una investigación federal en curso”, señaló la dependencia, según Reuters.
Te puede interesar: El exfiscal Jack Smith se niega a callar ante el Senado
Fuentes citadas por Fox News Digital indicaron que la pesquisa estaría relacionada con presuntas irregularidades en documentos migratorios presentados por el padre de Omar cuando ella era niña.
Reacciones e intimidación política
La congresista reaccionó en redes sociales calificando la redada como un acto de intimidación política. “Durante diez años, Trump me ha atacado con mentiras infundadas y campañas de desprestigio. Esta es solo la última escalada en su campaña de intimidación política. No me van a silenciar”, escribió Omar en X.
La legisladora, nacida en Somalia y primera congresista somalí-estadounidense, es una de las voces más críticas del presidente en el Congreso.
El momento de la operación generó cuestionamientos inmediatos de líderes demócratas y exfuncionarios del Departamento de Justicia.
El representante Hakeem Jeffries, la whip Katherine Clark y el presidente del Caucus Demócrata, Pete Aguilar, emitieron un comunicado conjunto en el que calificaron la redada como “profundamente perturbadora” y acusaron a la administración de “abuso corrupto del gobierno federal contra los adversarios de Donald Trump”.
Xochitl Hinojosa, exdirectora de asuntos públicos del Departamento de Justicia, criticó el momento de la redada. “Existe una regla de larga data en el DOJ de no tomar acciones abiertas como esta antes de una elección, especialmente cuando hay un candidato en la boleta”, escribió en X.
Escrutinio y posturas divididas
El Caucus Negro del Congreso también condenó la operación, calificándola como “una farsa diseñada para arrojar sospechas sobre la congresista y fabricar una apariencia de irregularidad en vísperas de las elecciones intermedias”, según su comunicado oficial.
El representante republicano Tom Emmer, la figura más prominente del partido en Minnesota, respaldó la redada en redes sociales. “Nadie está por encima de la ley”, escribió en X, según The Guardian. “Esperamos conocer más detalles sobre esta redada y la investigación. ¡SE ACERCA LA RENDICIÓN DE CUENTAS!”, agregó.
Omar no enfrenta cargos formales derivados de la redada y la investigación se produce en un contexto de creciente escrutinio federal sobre críticos del presidente, incluidos los casos del exasesor de seguridad nacional John Bolton y la gobernadora de la Reserva Federal Lisa Cook, según reportes de la prensa.
El secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, había declarado el mes pasado que existía una “investigación en curso” relacionada en parte con si Omar mintió en sus formularios migratorios y que “algo va a pasar”.
La oficina de Omar emitió un comunicado en el que calificó la redada como “un abuso de poder escandaloso y una escalada sin precedentes en el uso del gobierno federal como arma contra enemigos políticos”.











