La selección de Irán enfrenta a Egipto éste viernes en Seattle y se juega su clasificación a la siguiente ronda en el Mundial 2026. CORTESIA: FIFA World Cup / Facebook
La selección de fútbol de Irán, que originalmente había instalado su campamento base en Tucson, Arizona, se vio forzada a trasladarlo de emergencia a Tijuana a principios de junio debido a las tensiones diplomáticas entre Washington y Teherán, en un episodio que ha convertido la participación del equipo en la Copa del Mundo 2026 en una odisea logística y política.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) anunció una flexibilización de última hora para permitir que el equipo cruce la frontera dos días antes de su partido decisivo del Grupo A contra Egipto, programado para el viernes 26 de junio en Seattle, en un gesto que las autoridades describieron como un intento de “centrarse en la seguridad del terreno de juego”.
El cambio de política, confirmado por un portavoz del DHS a la prensa naciónal, supone un alivio relativo para un plantel que ha enfrentado una cascada de obstáculos desde que aterrizó en Norteamérica.
Te puede interesar: México, EU y Canadá dominan fase de grupos del Mundial
La Federación Iraní de Fútbol informó el 2 de junio que trasladaba su centro de entrenamiento del Kino Sports Complex de Tucson al Centro de Alto Rendimiento de Tijuana debido a “dificultades administrativas”, una fórmula diplomática que fuentes consultadas por la agencia Associated Press atribuyeron directamente al recrudecimiento de la guerra entre Estados Unidos e Irán.
La reubicación implicó reprogramar los partidos de preparación del equipo, que originalmente iba a enfrentar al New Mexico United y que terminó midiéndose a un combinado de la Liga MX.
Los problemas no se limitaron a la mudanza forzosa, pues varios integrantes del cuerpo técnico iraní vieron denegadas sus solicitudes de visa estadounidense, lo que obligó al seleccionador, Amir Ghalenoei, a dirigir las primeras sesiones con un equipo mermado.
La Unión de Fútbol de Irán evitó hacer declaraciones públicas sobre el número exacto de visados rechazados, pero la FIFA confirmó en un comunicado del 5 de junio que trabajaba con los países anfitriones para “garantizar que todos los participantes acreditados reciban la documentación necesaria”.
Además, las restricciones de movilidad impuestas por el gobierno estadounidense a los ciudadanos iraníes obligaron al equipo a cumplir estrictos toques de queda fronterizos y a someterse a múltiples revisiones de seguridad en cada cruce.
La medida anunciada esta semana por el DHS flexibiliza esas restricciones al permitir que el Team Melli ingrese a Estados Unidos 48 horas antes del silbatazo inicial en el Lumen Field de Seattle, en lugar de la víspera, como había ocurrido en los encuentros previos de la fase de grupos.
Sin embargo, el equipo deberá abandonar territorio estadounidense inmediatamente después del partido, una condición que la administración Trump justificó en aras de la “seguridad operativa”.
La decisión se produce en un momento de delicadas pláticas y luego el pasado 9 de junio, Irán derribó un helicóptero Apache estadounidense cerca del estrecho de Ormuz, lo que desató una nueva ronda de represalias y puso en vilo el frágil memorando de entendimiento.
Irán denuncia discriminación
Mientras tanto, la prensa iraní ha denunciado lo que considera un “trato discriminatorio” hacia su selección.
El diario Tehran Times publicó el domingo un editorial en el que acusaba a la administración Trump de “utilizar el deporte como rehén político” y recordaba que ningún otro equipo participante había tenido que cambiar de país de concentración ni operar con restricciones fronterizas tan severas.
La FIFA, por su parte, se ha limitado a señalar que “toma nota” de la flexibilización anunciada y que confía en que el partido del viernes transcurra sin incidentes.
El encuentro contra Egipto es decisivo para ambas selecciones. Irán, que hasta ahora ha sumado un punto en dos partidos, necesita una victoria para aspirar a la clasificación a los dieciseisavos de final.
Recibe alertas de última hora directo en tu celular. ¡Únete a nuestro canal exclusivo de WhatsApp
Egipto, con un triunfo y una derrota, llega en una situación similar. El partido se disputará el viernes 26 de junio a las 15:00 horas del Este (12:00 del mediodía en Arizona) y será transmitido por Fox Sports y Telemundo.
Para entonces, el Team Melli habrá tenido apenas 48 horas en suelo estadounidense para aclimatarse, entrenar y preparar el partido más importante de su historia reciente.











