El FBI investiha a L. Louise Lucas, presidenta pro tempore del Senado de Virginia, como parte de una investigación por supuesta corrupción. CORTESIA: Federal Bureau of Investigation / Facebook
El Buró Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés) ejecutó una orden de registro en la oficina de distrito de la senadora estatal de Virginia, L. Louise Lucas, presidenta pro tempore del Senado de ese estado, como parte de una investigación por corrupción cuyo alcance no ha sido precisado por las autoridades.
La acción se produjo apenas semanas después de que la legisladora demócrata encabezara el exitoso referéndum de redistribución de distritos que podría arrebatar hasta cuatro escaños a los republicanos en las elecciones de noviembre.
Agentes federales también se desplegaron en el local comercial Cannabis Outlet, un establecimiento que Lucas inauguró en 2021 dedicado a la venta de cáñamo y productos de CBD.
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Imágenes divulgadas por The Associated Press mostraron un vehículo blindado del FBI y a varios agentes con uniforme camuflado estacionados frente al negocio, en una operación que el organismo se limitó a calificar como un cateo autorizado judicialmente.
Lucas, de 82 años y con una trayectoria de 34 años en la cámara estatal, se convirtió en la primera mujer y la primera persona afroamericana en ocupar la presidencia pro tempore del Senado virginiano.
El registro se produce en un clima de creciente inquietud entre los demócratas por lo que consideran una serie de investigaciones federales con motivaciones políticas contra adversarios del presidente Donald Trump.
El presidente de la Cámara de Delegados de Virginia, el también demócrata Don Scott, pidió cautela al afirmar que “ahora mismo hay mucho más teatro y especulación que datos reales disponibles para el público, y se necesitan más hechos antes de que nadie se precipite a sacar conclusiones políticas”.
El congresista federal Bobby Scott fue más directo al señalar que el contexto de otras causas abiertas contra opositores al mandatario “debe ser reconocido”.
La semana pasada, el Departamento de Justicia imputó al exdirector del FBI James Comey por una publicación en Instagram considerada amenazante contra Trump, mientras que un caso separado por fraude hipotecario contra la fiscal general de Nueva York, Letitia James, quien había presentado una demanda civil por fraude contra el presidente y su empresa, fue desestimado por un tribunal.











