La Organización Mundial de la Salud ha subrayado que el riesgo de contagio de hantavirus para la población general sigue siendo bajo. CORTESIA: Magnific
Expertos advierten del debilitamiento de la infraestructura sanitaria global
Las autoridades sanitarias de Arizona vigilan desde la semana pasada a una residente del estado que viajaba a bordo del crucero MV Hondius, el buque de bandera neerlandesa en el que un brote de hantavirus ha causado al menos tres muertos y ha desencadenado una operación de rastreo en cuatro continentes.
La pasajera, que desembarcó en la isla de Santa Elena el 24 de abril antes de que se declarara el brote, se encuentra asintomática y bajo seguimiento por parte del Departamento de Servicios de Salud de Arizona, que confirmó que no se han detectado síntomas en la viajera.
El buque, operado por Oceanwide Expeditions, zarpó de Ushuaia, Argentina, el 20 de marzo con 147 personas a bordo, incluidos pasajeros de más de quince países, entre ellos una veintena de ciudadanos estadounidenses.
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La cepa identificada, el virus Andes, es la única variante de hantavirus que ha demostrado capacidad de transmisión entre personas, aunque esta propagación se limita habitualmente a contactos estrechos y prolongados; la Organización Mundial de la Salud ha subrayado que el riesgo para la población general sigue siendo bajo.
El Departamento de Estado y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) coordinaron una evacuación médica que trasladó a los pasajeros estadounidenses a la Base Aérea de Offutt, en Nebraska, desde donde fueron llevados al Centro Nacional de Cuarentena de la Universidad de Nebraska en Omaha; allí permanecerán en observación durante el período máximo de incubación del virus, estimado en 42 días.
Otros estados que monitorean a pasajeros que regresaron anticipadamente son California, Georgia, Texas, Virginia y Nueva Jersey.
La capacidad de respuesta estadounidense, sin embargo, ha sido puesta en entredicho por expertos en salud pública que advierten del debilitamiento de la infraestructura sanitaria global tras las drásticas reducciones presupuestarias impulsadas por la administración Trump.
La retirada oficial del país de la Organización Mundial de la Salud, el desmantelamiento de la Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID) cuyos fondos sostenían una red de vigilancia epidemiológica en más de cincuenta países y los recortes a los CDC, que llevan ocho meses sin director permanente, han mermado la capacidad de detección temprana de brotes.
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La senadora demócrata por Nueva York, Patty Murray, reveló que la administración despidió el año pasado a buena parte del equipo de los CDC encargado de supervisar la salud pública en cruceros y que tres de las veinte estaciones sanitarias portuarias del país carecen actualmente de personal.
En Arizona, las autoridades subrayaron que el virus Sin Nombre, endémico en el estado y transmitido por el ratón ciervo, no guarda relación con el brote del crucero, ya que el virus Andes no se ha detectado en América del Norte.
Los casos de hantavirus en Arizona oscilan entre cero y cinco al año y suelen concentrarse en la región de las Cuatro Esquinas, en el norte del estado, donde la población de roedores portadores es mayor.
La distinción es relevante porque el virus Sin Nombre no se transmite de persona a persona, a diferencia del Andes, y las vías de contagio son distintas.












