La gobernadora Katie Hobbs, durante la entrevista exclusiva para Prensa Arizona, responsabilizó a recortes federales de asfixiar a las familias de Arizona. Foto: Oscar Ramos / Prensa Arizona
La gobernadora Katie Hobbs responsabilizó directamente a las políticas de la administración Trump y a los recortes federales por la creciente crisis que enfrentan las familias de Arizona en el acceso al cuidado infantil y a la salud, al advertir que el estado no podrá llenar los vacíos financieros que está dejando el gobierno federal.
En una entrevista exclusiva, la mandataria detalló las acciones de su administración para mitigar el impacto, pero fue contundente al señalar el origen del problema: “Gran parte de esto se debe a la agenda de aumento de costos de Washington”, declaró.
Las declaraciones de Hobbs se producen en un momento en que más de 10,000 niños en Arizona permanecen en lista de espera para acceder a una guardería subsidiada, 15 centros han cerrado en el último año y otros 40 están en riesgo inminente de cerrar este verano.
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La mandataria, quien se identificó como una madre trabajadora que conoce de primera mano la lucha por encontrar y pagar una guardería, defendió la necesidad de un enfoque integral.
“Atacar el costo y tratar de ayudar a reducirlo es realmente importante. También lo es abordar la escasez de proveedores de cuidado infantil, y eso significa invertir en la fuerza laboral para capacitar a más proveedores de calidad, así como apoyar a los proveedores más pequeños, los que ofrecen cuidado en el hogar, para que puedan brindar acceso en sus comunidades”, dijo.
La gobernadora vinculó directamente la inestabilidad del sector con los problemas laborales de las empresas.
“Si las familias tienen dificultades con el cuidado infantil, significa que están distraídas en el trabajo, que no asisten, y eso también genera problemas laborales. Por eso supe que necesitábamos un enfoque integral”, afirmó.
Según la organización ReadyNation, Arizona pierde 3,300 millones de dólares anuales en productividad e ingresos fiscales debido a la falta de acceso a servicios de cuidado infantil asequibles.
En el frente de la salud, la mandataria fue igualmente directa.
“La atención médica es uno de los desafíos que escucho de familias en todo Arizona, que están viendo cómo aumentan los costos de la atención médica, los alimentos y la gasolina. He trabajado para mejorar el acceso: hemos reducido los precios de los medicamentos recetados y he cancelado más de 600 millones de dólares en deuda médica para casi medio millón de arizonenses”, declaró.

Sin embargo, advirtió que los recortes federales amenazan con profundizar la crisis.
“Esto va a hacer todo aún más desafiante. Nos estamos preparando para esos recortes y trabajando con los socios de salud en todo el estado, pero va a ser un desafío. No podemos llenar los vacíos que dejan los recortes del gobierno federal”, sentenció.
Hobbs alertó sobre la creación de “desiertos de atención médica” y el posible cierre de hospitales rurales.
“Los recortes van a crear desiertos de atención médica para personas donde la atención ya es inaccesible porque no hay suficientes proveedores. Vamos a ver el cierre de hospitales rurales, y estamos haciendo todo lo posible para tratar de ayudar a que eso no suceda”, añadió.
Las declaraciones de la gobernadora llegan apenas dos semanas después de la entrada en vigor del nuevo presupuesto estatal, que destina 48 millones de dólares para aliviar los costos del cuidado infantil, aunque legisladores como el senador Flavio Bravo han denunciado que los fondos aún no han llegado a los centros.
“Están batallando para retener empleados, recortando horas y atendiendo a menos niños”, declaró el senador.
La senadora Eva Díaz, por su parte, fue contundente: “Una familia puede pagar hasta 400 dólares por semana. Para alguien que gana un salario mínimo, eso es más de la mitad de su cheque”.
La postura de Hobbs representa un intento de blindar a las familias de Arizona frente a lo que describe como una doble presión: el alza de los costos básicos y la retirada de la red de protección federal.
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Mientras tanto, con la sesión legislativa concluida hasta enero de 2027, los ojos están puestos en la capacidad del Departamento de Seguridad Económica para destrabar los recursos ya aprobados y evitar que más guarderías cierren sus puertas durante el verano, dejando a miles de padres sin una opción para el cuidado de sus hijos.











