Hasta 60 millones de dólares habrían colectado con Trump Mobile, un teléfono y servicio que, a casi un año de haberse anunciado, simplemente nunca apareció. CORTESIA: Magnific AI
Casi 590 mil seguidores pagaron por un télefono que podría “no fabricarse nunca”
Hace casi un año, Donald Trump Jr. y Eric Trump presentaron en la Torre Trump de Nueva York el teléfono T1, un dispositivo dorado con la bandera estadounidense grabada en la carcasa como la gran apuesta de la familia Trump para conquistar el mercado de la telefonía móvil.
“Hemos trabajado mucho para ofrecer algo único a quienes han sido ignorados”, proclamó entonces el hijo mayor del presidente, en un anuncio que prometía un smartphone fabricado íntegramente en Estados Unidos por 499 dólares y cuya entrega estaba prevista para agosto de 2025.
Te puede interesar: Senador Kelly exige ciudadanía para ‘dreamers’ al Congreso
Ocho meses después, ni un solo dispositivo ha sido enviado, los 59 millones de dólares recaudados de casi 590,000 seguidores siguen sin reembolsarse, y la empresa acaba de modificar la letra pequeña para advertir que el teléfono podría “no fabricarse nunca”.
La magnitud de la operación la resume un usuario de X identificado como MAGA Cult Slayer.
“600,000 personas pidieron el teléfono Trump. Rectifico: 600,000 personas encargaron el teléfono Trump, pusieron 100 dólares de depósito y nunca lo recibieron. ¿Dónde están los 60 millones, Donnie?”.
La pregunta no es retórica: los compradores llevan meses intentando obtener respuestas de un servicio de atención al cliente que, según la cadena NBC News, que depositó 100 dólares para seguir la historia, no proporcionó “ninguna actualización proactiva” tras el pedido y colgó en al menos dos de las cinco llamadas realizadas entre septiembre y noviembre de 2025.
El patrón de retrasos comenzó casi de inmediato, pues la fecha de entrega, inicialmente fijada para agosto de 2025, se pospuso primero a noviembre, luego a diciembre, más tarde a enero de 2026 y finalmente a marzo, hasta desaparecer por completo del sitio web.
A principios de abril, la compañía T1 Mobile LLC reescribió los términos de la reserva para especificar que “el depósito no garantiza que el dispositivo vaya a fabricarse o comercializarse” y que “proporciona únicamente una oportunidad condicional si Trump Mobile decide, a su entera discreción, ofrecer el dispositivo a la venta”.
En otras palabras, el desembolso de 100 dólares no era realmente un anticipo, sino una opción de compra sobre un producto que quizá nunca exista, y cuyo precio final, anunciado inicialmente como de 499 dólares, podría modificarse en el momento de la venta, si es que esta llega a producirse.
La iniciativa también ha quedado lejos de otras promesas originales, pues la etiqueta “Made in the USA” desapareció del sitio web a las pocas semanas del lanzamiento y fue sustituida por vagas afirmaciones como “diseñado con valores estadounidenses en mente”.
Mientras tanto, Trump Mobile sigue ofreciendo teléfonos reacondicionados de otras marcas y un plan mensual de $47.45 dólares que, irónicamente, exige que el cliente aporte su propio dispositivo.
La operación ha llamado la atención de los legisladores y en enero de 2026, la senadora Elizabeth Warren y otros nueve miembros del Congreso remitieron una carta a la Comisión Federal de Comercio (FTC, por sus siglas en inglés) en la que solicitaban que se investigara si la empresa había incurrido en “tácticas de cebo y cambio” y si la publicidad inicial que prometía un producto fabricado en Estados Unidos constituía publicidad engañosa.
“El pueblo estadounidense merece saber que las leyes de protección al consumidor se aplican por igual a todas las empresas, independientemente de sus conexiones políticas”, escribieron los legisladores, que hasta la fecha no han recibido una respuesta definitiva.
La propia FTC, que en marzo de 2026 anunció medidas ejecutivas para combatir las afirmaciones fraudulentas de “Made in America”, guarda silencio sobre el caso.
Recibe alertas de última hora directo en tu celular. ¡Únete a nuestro canal exclusivo de WhatsApp
La iniciativa del teléfono no es sino el último eslabón de una larga cadena de negocios que han llevado el apellido Trump a toda clase de productos: desde zapatillas y relojes hasta tokens no fungibles y criptomonedas.
En todos los casos, la estructura ha sido similar: se promete a los seguidores un producto exclusivo vinculado a la marca presidencial, se cobra por adelantado y, con el tiempo, las expectativas se desinflan.
El informe del International Business Times que desveló el cambio en los términos de la preventa de Trump Mobile provocó una oleada de reacciones en redes sociales, con numerosos compradores denunciando públicamente la imposibilidad de obtener un reembolso.











